Tony Grox y LUCYCALYS se alzaron con la sirenita en el Benidorm Fest 2026 con T amaré. En este blog repasamos los números clave que nos deja la quinta edición, destacando un divorcio y muchos volantazos entre jurado, voto demoscópico y televoto. ¿Cuáles fueron las diferencias más notables entre cada criterio? ¿Qué impacto tuvo el aumento del número de concursantes en la final?
CUPIDO SE CEBA CON LA AUDIENCIA
En el siguiente gráfico hemos recogido la audiencia del Benidorm Fest desde sus inicios, tanto en número de espectadores (barras verticales) como en cuota de pantalla, share (en porcentaje).
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Lo que se ve a ojo es que este año la audiencia ha roto su tendencia de mantenimiento con respecto a los 3 últimos años. Las semifinales han caído en espectadores pero la cuota se ha resistido (lo ha visto menos gente pero lo ha visto más o menos el mismo porcentaje de gente que estaba viendo la tele).
La final ha sido la gran perjudicada, cayendo un 44% con respecto al año anterior. Para la final la audiencia más o menos se duplicaba y este año eso ha estado lejos de repetirse.
No participar en Eurovisión, un horario nocturnal o caer en un día tan particular como San Valentín, entre otros factores, pueden estar detrás de esta caída que flaco favor le hace al Benidorm Fest.
LOS VOLANTAZOS DE LA SEMIFINAL A LA FINAL
El desglose de las votaciones en las semifinales y la final nos permite observar si hubo cambios en las opiniones de cada criterio de un día para otro. Es un análisis curioso que hemos hecho años atrás y que puede ayudarnos a detectar patrones de comportamiento.
Las siguientes tablas se dividen por semifinales identificando a los clasificados de cada semifinal y el orden en el que quedaron en cada criterio. La columna de la izquierda indica cómo quedaron en la semifinal y la de la derecha su posición en la final, todo esto para cada criterio. En la final, resaltamos con colores si mejoró en la clasificación del criterio (verde) o si empeoró (rojo).

Empecemos con las clasificaciones del jurado. De los clasificados en la semifinal 1, todo cambió. Lo más destacable es el ascenso de Tony G y Lucycalys, que pasaron de ser la cuarta opción a la primera y el descenso de Kenneth de la segunda opción a la quinta. El cambio entre los dos es fuerte (aunque los sistemas de puntación fueron distintos): Kenneth pasó de estar 11 puntos por delante de los ganadores del Benidorm Fest a estar 58 puntos por detrás.
En la segunda semifinal, Asha y The Quintuis intercambiaron posiciones con Miranda y bailamamá de por medio. Aquí también tenemos otro contraste, The Quinquis aventajó a Asha en 19 puntos el jueves y el sábado la ganadora del premio de Spotify les sacó 27 puntos.

Sigamos para bingo con el voto demoscópico. También aquí hubo muchos cambios en los clasificados de la primera semifinal, pero lo más destacado es la pérdida de 2 posiciones de Kenneth dentro de estos seis. En la segunda semifinal solo un cambio y que es el mismo que en los jurados: Asha adelantó a The Quinquis en la final.

En el televoto fue donde más cambios hubo. En la semifinal 1 lo que más destaca es el descalabro de Kenneth: de entre los 6 clasificados pasó de ser el segundo al último. Además, M. León y J. Media subieron 2 puestos. En la semifinal 2 el cambio más importe fue el de Asha que subió dos puestos.
El aumento del número de participantes seguramente trajo más variabilidad en las posiciones durante la semifinal y la final. No obstante, destacan 4 participantes: Asha y las divorciadas María León y Julia Medina subieron en todos los criterios y The Quinquis y Kenneth bajaron unánimemente en los tres.
UN 50-50% CADA VEZ MÁS REAL
Uno de los cambios más importes de esta edición del Benidorm Fest ha sido que por fin el jurado y la suma de los criterios de la audiencia pueden dar un mismo máximo de puntos. Antes, la suma de televoto y demoscópico/voto por aplicación no podía dar un máximo de puntos igual o superior al del jurado, lo que minaba las opciones del público de una forma disimulada.
Este año el jurado ha tenido la opción de dar 96 puntos a un concursante y si demoscópico y televoto coincidían en su favorito, también podían dar 96 puntos como máximo (48+48). Ninguno de estos extremos se ha dado este año: el jurado dio como máximo 92 puntos a Asha y los criterios de la audiencia 88 a Rosalinda Galán.
Con este sistema lo que determina quién tiene más peso es quién consigue ponerse de acuerdo: si los jurados están muy de acuerdo tendrán más fácil imponer su resultado, si por el contrario el voto demoscópico y el televoto son muy similares su peso será mayor que si están en desacuerdo.
Una idea que circula es que el jurado debería repartir sus puntos con la misma escala que el el televoto y el demoscópico sumados. Esto equivale a múltiplos de 8: 8, 16, 24, 32… Esta simulación se representa en la siguiente tabla. En ella se muestra el desglose de puntos en la final (en las semifinales no cambian los clasificados, solo algunas posiciones). Los puntos del demoscópico y el televoto son los mismos y en el caso del jurado aplicamos esta escala que decíamos de múltiplos de 8 (entre paréntesis se muestran los puntos reales del jurado).

Igual que decíamos de las semifinales, este sistema de puntuación no cambia prácticamente nada en la final: tan solo Rosalinda Galán perdería el tercer cajón del podio en favor de Izan Llunas (y no sube al segundo porque desempataría el jurado).
De hecho, si nos fijamos en ambos sets de puntos del jurado los que mejor quedaron recibirían más puntos, mientras que los que peor quedaron recibirían menos. Es decir, el jurado este año no ha sido tan unánime y ha perdido peso en los resultados. La aclamada diferencia entre Asha y Rosalinda en ambos sistemas siguen siendo 40 puntos.
EL DIVORCIO ENTRE DEMOSCÓPICO Y TELEVOTO
Una pregunta interesante que nos podemos hacer es hasta qué punto el voto demoscópico y el televoto se parecen. Porque cuanto más se parezcan más peso tendrán sus resultados y viceversa. En los años en los que hubo voto demoscópico la correlación con el televoto rondó el 70-80%. Sin embargo, este año dicha correlación o semejanza entre ambos es del 4%. Es lo mismo que decir que cada uno vio finales distintas, se portaron de forma diferente.
En el siguiente gráfico hemos cruzado con coordenadas las posiciones de los 12 finalistas en las clasificaciones del voto demoscópico (de izquierda a derecha) y del televoto (de arriba a abajo). La línea punteada indica el máximo consenso.

Observamos que muchos de los puntos están lejos de la zona de consenso. Televoto y demoscópico no votaron igual y eso les resta fuerza frente al jurado.
Es interesante destacar que arriba a la derecha están los más favorecidos por televoto y menos por el demoscópico (Mayo, Miranda! y bailamamá), mientras que abajo a la izquierda están los que el demoscópico encumbró y el televoto hundió (Izan Llunas, Mikel Herzog Jr. o Dani J).
El aumento en el número de participantes en la final seguramente esté detrás de este mayor desacuerdo entre televoto y demoscópico. A la vista de los resultados parece que el televoto puntúa mejor a artistas con un fenómeno fan consolidado (en la forma que sea) mientras que el demoscópico premia a otros más noveles.
OTRAS PINCELADAS: SPOTIFY Y LA COMPOSICIÓN DEL JURADO
No me quiero enrollar más, porque me enrollo y no paro. Dos apuntes más. En primer lugar hemos tenido una edición con una energía y positividad notablemente más alta que las anteriores, no hemos tenido la diversidad de ediciones anteriores. La canción con menos energía fue Mi mitad (50%) y hemos tenido 4 canciones que han superado el 90% en energía y otras 4 el 90% de positividad, Las damas y el vagabundo las únicas que han sobrepasado ambos límites.

Y por último otro aspecto que puede merecer una revisión. He indagado las edades de los 8 miembros del jurado y, habiendo dado solo con las de 4, la media es de 54,5 años. Soy malísimo adivinando edades, pero me atrevería a decir que como mucho solo habría uno con menos de 40 años. No quiero entrar en edadismo, porque serán profesionales muy válidos, pero si a al criterio del público le exigimos cuotas de representatividad con el demoscópico, podría ser interesante que el jurado también fuera más variado en grupos de edad.
Se podrían contar muchas más cosas pero quiero que nos quedemos con unas pocas ideas: lo importante de cuidar el producto con las fechas y los horarios, la relevancia del número de participantes en la final y el desequilibrio entre los criterios de votación. Fue una gala espectacular y la ovación a todos los que participaron en ello, pero hay que seguir puliendo para que sea pa’ nosotros el festival perfecto.