Eurovisión

Solo dos países más cumplen las nuevas normas para participar en Eurovisión

La UER ha aprobado esta semana una reforma de sus estatutos fundacionales permitiendo la incorporación de estados fuera del Área de Radiodifusión Europea, siempre que cumplan con dos requisitos extra. Además de Canadá, otros dos países entrarían en el nuevo marco reglamentario. De Kosovo a Kazajistán, de Bosnia y Herzegovina a Turquía y de Marruecos a Líbano, sin olvidarnos de Australia, repasamos la situación en la que se encuentran los miembros del club y los eternos aspirantes
Vicente Rico · Fuente: Eurovision-Spain
Publicado el día 27 de junio de 2026
estados unidos japón
Eurovisión (eurovision-spain.com)

Solo dos países más cumplen las nuevas normas para participar en Eurovisión

La Unión Europea de Radiodifusión ha aprobado esta semana en su 96ª Asamblea General celebrada en Praga, Chequia, una reforma de sus estatutos fundacionales que, a partir de ahora, permitirán la incorporación de países fuera del Área de Radiodifusión Europea, siempre que cumplan con dos requisitos extra. El primero, contar con un servicio de radiotelevisión pública alineado con los estándares fundamentales del Consejo de Europa y, el segundo, disponer de estatus formal de observador ante dicho organismo. Ambos puntos han permitido a Canadá pasar de su rol como Miembro Asociado, adquirido desde la propia fundación de la UER en 1950, a Miembro Activo, es decir, a socio de pleno derecho.

Debido a la confusión que ha generado la noticia y a la que suelen generar algunos términos y a las excepciones que confirman las reglas, recopilamos en este artículo la situación en la que se encuentran los miembros del club y los eternos aspirantes a la gran fiesta de la canción europea.

Estados Unidos y Japón

Además de Canadá, solo Estados Unidos y Japón cumplen con los nuevos estatutos para convertirse en Miembros Activos de la Unión Europea de Radiodifusión. Al igual que la CBC canadiense, las televisiones estadounidenses NBC, CBS y ABC y la japonesa NHK son Miembros Asociados desde los años 50 y sus países son observadores del Consejo de Europa, por lo que podrían ascender a la primera división de la UER y participar en Eurovisión.

Por el momento, no hay constancia pública del interés de ninguno de estos cuatro canales en el festival pero, puestos a especular, la NBC podría ser la emisora norteamericana más cercana a Ginebra, pues en 2022 fue la organizadora del American Song Contest, y la NHK todavía no ha confirmado su participación en la primera edición de Eurovisión Asia que tendrá lugar el próximo 14 de noviembre en Bangkok, Tailandia, lo que impediría su hipotético debut en el certamen europeo.

México

El país azteca también es observador del Consejo de Europa, pero sus posibilidades de adhesión a la Unión Europea de Radiodifusión son, en estos momentos, nulas. México no tiene, ni nunca ha tenido, representación en la UER, principalmente porque no dispone de un servicio de radiodifusión público de cobertura nacional, como por ejemplo Radiotelevisión Española en España, sino que su modelo es más cercano al de las autonónicas de la FORTA, con varias estaciones regionales que, en ocasiones, comparten señal y contenidos. La marca más importante de ellas es Canal Once, aunque solo alcanza el 77% del territorio y sus audiencias se estiman por debajo del 1% de share. Televisa y TV Azteca tampoco tendrían cabida en la UER al ser empresas 100% privadas.

Kosovo y Kazajistán

Kosovo es la pieza más complicada del puzzle. El país está en Europa y se encuentra en el Área de Radiodifusión Europea, pero su independencia de Serbia en 2008 no ha sido reconocida por estados como España, Armenia, Azerbaiyán, Chipre, Georgia, Grecia, Moldavia, Rumanía, Ucrania ni, por supuesto, Serbia. Kosovo tampoco forma parte del Consejo de Europa, ni su televisión pública, la RTK, está integrada en la Organización Internacional de Telecomunicaciones. Todo ello deja a la UER atada de pies y manos para admitir al canal kosovar en sus filas y, actualmente, su invitación a Eurovisión no es ni tan siquiera una posibilidad. Serbia y Kosovo sí comparten varios campeonatos internacionales, sin ir más lejos, el Mundial de fútbol, pero su organismo regulador, la FIFA, no permite el enfrentamiento directo entre ambas selecciones. La geopolítica global se mueve constantemente y la clave a medio plazo estará en los esfuerzos diplomáticos que sigan realizando las instituciones kosovares.

Kazajistán ocupa otra de las posiciones más endiabladas del tablero. Geográficamente, se trata de un país transcontinental con un 4% del territorio en Europa, pero completamente fuera del Área de Radiodifusión Europea. Esta frontera, basada en las antiguas redes de telégrafo, incluye al norte de África y al oeste de Asia, pero excluye el este continental, y era hasta ahora la condición básica para ser elegible como Miembro Activo de la UER. Políticamente, Kazajistán tampoco forma parte del Consejo de Europa, incumpliendo el segundo requisito de base, e histórica, social y culturalmente su vínculo con occidente es escaso. Khabar Agency sí compitió en Eurovión Junior de 2018 a 2022, siguiendo el modelo australiano en el clásico y haciendo de la necesidad virtud, pero en 2026 hacer la excepción con otro estado autoritario, vinculado a la órbita soviética y también cuestionado por vulnerar los derechos humanos no parece lo más alineado con los valores que dice o decía promover Eurovisión.

Australia

Australia es Miembro Asociado de la UER desde su fundación en 1950, retransmite Eurovisión desde 1983 y participa como invitada en el festival desde 2015 dada su vinculación y compromiso histórico con el formato. La SBS tiene, además, unas características especiales. A diferencia de la televisión pública principal, la ABC, sus contenidos están centrados en la población aborigen y las minorías étnicas, lo que incluye a los miles de inmigrantes europeos que residen en el país, por lo que el certamen tiene un significado y un simbolismo especial. Ya que Australia no forma parte del Consejo de Europa, no puede ascender a Miembro Activo, pero se espera que su presencia se mantenga como hasta ahora, especialmente tras el récord histórico de audiencia cosechado este mismo año.

Andorra, Bosnia y Herzegovina, Eslovaquia, Hungría, Mónaco y Turquía

Cuando se producen noticias como la de esta semana, inmediatamente surgen voces exigiendo a la Unión Europea de Radiodifusión que centre sus esfuerzos en recuperar a los países continentales que se han retirado de Eurovisión, obviando que en la práctica totalidad de los casos esto no depende de su buena voluntad, sino que se debe a motivos económicos, logísticos o políticos dentro de cada nación que se escapan al campo de acción del organismo. Nos centramos entonces, caso a caso, en los seis estados que se mantienen fuera de juego desde hace más tiempo, obviando en el despiece a Macedonia del Norte cuya participación ya está confirmada para 2027.

Andorra es un país rico, pero no así su televisión que tiene un presupuesto muy limitado y su producción propia se limita prácticamente a los servicios informativos. Presentar una candidatura a Eurovisión requeriría una inversión de aproximadamente 150.000 euros, una cifra inasumible para la RTVA sin apoyo ni recursos gubernamentales. Otros canales estatales como la SMRTV de San Marino y la RTL de Luxemburgo han logrado el apoyo de sus instituciones e, incluso, la financiación a través de tasas a los participantes de la preselección sanmarinense. Andorra, de hecho, también llevó a cabo la final nacional de su debut en 2004 gracias al patrocinio de la TV3 catalana. Quizá la incorporación de 3Cat a la UER, estrenando la nueva categoría de Miembro Auxiliar, pueda acercar una vez más a ambos canales.

El caso de Bosnia y Herzegovina es muy difícil de explicar, y más aún en un párrafo, pero intentaremos poner luz en la oscuridad. La Guerra de Bosnia finalizó con los Acuerdos de Dayton que, tratando de que no hubiera vencedores ni vencidos, partió el país en tres, la Federación de Bosnia y Herzegovina compartida en líneas generales por bosníacos y croatas, la República Srpska de mayoría serbia y el Distrito de Brčko de carácter neutral. El resultado del experimento es un estado fallido que se ve abocado a grandes consensos, a la mediación internacional de la ONU y a una burocracia infinita. Las tres comunidades étnicas, de hecho, viven de espaldas la una a la otra, especialmente la serbia que tensa constantemente la cuerda por las aspiraciones secesionistas de la inmensa mayoría de su población. Y la televisión pública es un ejemplo más de la inoperancia estatal. La BHRT debe más de 11 millones de euros a la UER pero, a su vez, el canal regional serbobosnio RTRS le debe a la BHRT más de 50 millones, lo que no solo saldaría el impago con la Red Eurovisión, sino que sanearía todas sus cuentas y su funcionamiento volvería a la normalidad. Por lo tanto, la situación bosnia no se trata de una cuestión de buena fe de las televisiones públicas europeas, sino del bloqueo a todos los niveles del país en sí mismo.

Eslovaquia o la pescadilla que se muerde la cola. El país volvió a Eurovisión en 2009 y resistió tres ediciones más con resultados traumáticos, especialmente el de la superestrella local Kristina en 2010. Las cuatro eliminaciones consecutivas en semifinales provocaron audiencias pésimas y la indiferencia del público derivó en el desinterés de la STV, hoy renombrada como RTVS. La vecina Chequia sufrió un proceso similar, pero desde su regreso en 2015 ha conseguido estabilizar un proyecto por el que la delegación de la ČT ha luchado contra viento y marea. La RTVS ha mirado de reojo el progreso y los logros de su vecina, especialmente cuando ha estado representada por artistas eslovacos como Adonxs, Patricia de Vesna o Gabriela Gunčíková, y diversos medios locales han publicado que se está buscando financiación para engancharse a la competición más pronto que tarde. La reciente victoria de la BNT búlgara podría ser un balón de oxígeno para otros canales del este.

La retirada de Hungría en 2020 fue una decisión única y exclusivamente política. Ni la eliminación de Joci Pápai en 2019, la única del país en toda la década, ni el progresivo descenso de la audiencia, fruto de la crisis de la propia MTVA, consiguieron ocultar que el motivo real de la espantada era el giro ultraconservador del gobierno de Orbán que, afortunadamente, ya es historia. El nuevo Primer Ministro, Magyar, ya ha dado orden a su gabinete para explorar la posibilidad de ingresar de nuevo en la competición, entre otros gestos simbólicos como la reciente autorización del Orgullo en Budapest, tras su prohibición en 2025. El festival nacional húngaro, el A Dal, se ha seguido celebrando estos 7 años, eso sí, con audiencias pésimas y apenas media docena de éxitos discográficos, pero su permanencia podría facilitar la preparación de la candidatura húngara para su regreso el próximo 2027.

Mónaco es el país europeo que hace más años que no concursa en Eurovisión, concretamente desde 2006. En 2024 vio la luz la nueva televisión pública, TVMonaco, reemplazando el servicio de la antigua TMC que había sido adquirida en 2016 por el grupo privado francés TF1. El canal se unió inmediatamente a la UER y su regreso al festival se daba por hecho en 2025, teniendo en cuenta que el proyecto ha sido liderado por el Príncipe Alberto quien, a su vez, fue el mayor promotor de la participación del Principado entre 2004 y 2006, pero a lo largo de estos dos años ha tenido que enfrentarse no solo a su propio desarrollo sino a la conversión con otros medios de comunicación estatales. La RTBF belga, la RTS suiza y la CBC canadiense están apoyando a la televisión monegasca en su complicada puesta de largo, una colaboración que podía dar sus frutos de cara al certamen en un futuro inmediato.

La salida de Turquía, al igual que la de Hungría, fue una decisión estrictamente política. Participante desde 1975, organizadora en 2004 y prácticamente un asunto de estado a lo largo de toda esa década, el gobierno turco dio un giro islamista a un país que en su constitución de 1937 se proclamaba como laico, afectando en lo que aquí nos ocupa al entretenimiento promovido por los medios públicos. El Big 5 y el regreso al sistema mixto de votación, en detrimento de un televoto muy beneficioso para sus intereses, fue la excusa perfecta para abandonar el festival y dejar tirada a una de las industrias musicales más interesantes del continente y a una de las comunidades de fans más amplias y pasionales. De los seis países de esta sección, Turquía es el que tiene menos visos de volver al certamen a medio plazo, empezando por la Guerra de Palestina y continuando por la perpetuación en el poder de Erdoğan.

Marruecos, Argelia, Egipto, Jordania, Líbano, Libia y Túnez

Estos siete países árabes son miembros activos de la UER y todos ellos podrían ser participantes de pleno derecho en Eurovisión. Marruecos fue el único que salió a la arena en 1980, una edición sin presencia israelí, ausentes tras dos triunfos consecutivos. Precisamente, la presencia del estado hebreo ha sido uno de los principales motivos por los que la participación marroquí no tuvo continuidad y los restantes nunca debutaron en la competición, aunque Túnez se inscribió en 1977 y Líbano en 2005. Las leyes de algunos de estos estados no permiten emitir por televisión contenidos israelís y, en otros, hacerlo sería inaceptable para la inmensa mayoría de la población. En cualquier caso, la entrada de los países de la cuenta sur mediterránea y oriente próximo es sencillamente utópica, pues los intereses de sus gobiernos chocan fontalmente con los valores de la sociedad europea.

Liechtenstein

El principado centroeuropeo de Liechtenstein es el único país de todo el continente que nunca ha participado en Eurovisión, ni podría hacerlo a día de hoy. La razón es muy sencilla. Este estado nunca ha tenido una televisión pública y la única con bandera liechtensteiniana, la 1FLTV, nunca fue aceptada por la UER al ser privada. El Gobierno quisó concursar en los festivales de 1969 y 1976, algo que no se materializó por razones obvias. Actualmente, no hay ningún proyecto local en esta matería, por lo que su aparición en el escenario es inviable.

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