Hungría y Eurovisión: Una historia de idas y venidas con una banda sonora de lujo

Hungría celebra este domingo unas elecciones parlamentarias que se están siguiendo con gran interés dentro y fuera de sus fronteras, ya que no solo decidirán el futuro del país centroeuropeo, sino el de la Unión Europea y el de la internacional ultra. A Viktor Orbán, Primer Ministro desde hace 16 años y líder de la Unión Cívica Húngara de extrema derecha, le ha salido un rival duro de roer, Péter Magyar, quien se presenta por el nuevo Partido Libertad y Respeto, autodefinido como centrista, aunque afiliado al grupo del Partido Popular.
Este duelo de espadas diestras también ha llamado la atención de nuestra comunidad, pues el candidato opositor ha prometido que devolverá a Hungría a Eurovisión, ausente en la competición desde 2019. La televisión pública húngara, MTVA, nunca ha explicado oficialmente los motivos de su retirada, si bien el famoso medio local Index desveló que la decisión se debía a la progresiva radicalización del gobierno y a su cruzada contra el colectivo LGTBIQ+.
Ahora, la puerta al esperadísimo regreso de Hungría se abre por primera vez en, parece mentira, 7 años, lo que nos lleva a recordar su historia eurovisiva y algunas de las grandes canciones que ha aportado al continente.
Dublín 1994: Friderika – Kinek mondjam el vétkeimet?
Tras la ruptura de la Unión Soviética y Yugoslavia en 1991, Eurovisión se expandió al este en 1993, cuando siete países se postularon para su debut: Hungría, Bosnia y Herzegovina, Croacia, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia y Rumanía. La UER, para ello, organizó la primera semifinal de la historia, Kvalifikacija za Millstreet, en la que el top 3 se clasificaría para la gran final en, eso, Millstreet. Las afortunadas fueron las tres repúblicas yugoslavas, mientras que los cuatro estados de la órbita soviética tuvieron que quedarse un año más en barbecho al otro lado del telón de acero. Por si acaso.
Andrea Szulák con Árva reggel fue de este modo la primera representante de Hungría en Eurovisión, pero la primera candidata oficial sería Friderika con Kinek mondjam el vétkeimet?. Y el estreno estuvo a la altura. La canción que trata sobre un aborto desde el plano espiritual alcanzó una más que notable cuarta posición que, a día de hoy, sigue siendo el mejor resultado del país en el festival. Curiosamente, los tres primeros jurados en emitir su veredicto, Suecia, Finlandia e Irlanda, le dieron los mágicos 12, si bien después la acogida fue más moderada, con otro 12 de la asimismo debutante Polonia, pero también con varios ceros, incluyendo el otorgado por los jueces españoles.
- Clasificación: 4º
- Puntos: 122
- Puntuaciones más altas: 12 de Finlandia, Irlanda, Polonia y Suecia, 10 de Islandia y Países Bajos y 8 de Austria y Noruega
Dublín 1997: V.I.P. – Miért kell, hogy elmenj?
Hungría participó en todas las ediciones de Eurovisión entre 1993 y 1998, incluyendo las dos eliminaciones en semifinales en 1993 y 1996, y entre todas sus propuestas de los 90 podemos rescatar Miért kell, hogy elmenj? de VIP en 1997, una boyband en pleno auge del género con referentes como Take That, Backstreet Boys o Boyzone cuyo líder, Ronan Keating, presentó esta misma edición desde la capital irlandesa. A pesar del modesto resultado, a la delegación húngara no se le puede negar en esta ocasión el mérito de asimilarse a la moda musical, en un momento en el que el festival iba por un lado y las listas de éxitos por otro.
- Clasificación: 12º
- Puntos: 39
- Puntuaciones más altas: 8 de Reino Unido
Kyiv 2005: Nox – Forogj, világ!
Hungría volvió a Eurovisión en 2005, tras 7 años de ausencia y ya con todo el continente plenamente integrado en la competición, y lo hizo con uno de sus grupos más famosos, Nox, formado por Szilvia Péter Szabó y Tamás Nagy. La candidatura partía como una de las favoritas en el primer festival organizado por la vecina Ucrania, y aunque llamó la atención por su espectacular coreografía, se tuvo que conformar con un puesto 12, probablemente debido al parecido escénico y estético con la ganadora precedente, pero el tiempo la ha puesto en su lugar como una de las actuaciones más icónicas de la década.
- Clasificación: 12º
- Puntos: 97
- Puntuaciones más altas: 10 de Polonia y 8 de Israel y Rumanía
Helsinki 2007: Magdi Rúzsa – Unsubstantial Blues
Hola y adiós, Hungría volvió a ausentarse en 2006, pero en 2007 regresó con una de sus actuaciones más memorables, Unsubstantial Blues de Magdolna Rúzsa, ‘Magdi’ para las amigas. Ganadora del Premio Revelación de la Academia de la música húngara, el galardón le dio el pasaporte a Helsinki donde cantó más o menos como nuestra Chenoa, con una camiseta blanca y unos pantalones vaqueros, en una melancólica parada de bus ante las cámaras y los micrófonos. Desapercibida en las encuestas y apuestas previas, se marcó un merecido top 10, concretamente, una novena posición, con 128 puntos, destacando los 42 caídos del bloque nórdico al completo. En 2008, Czésy, y en 2009, Zoli Ádok, no tuvieron tanta suerte, cayendo ambos en semifinales y poniendo fin a la segunda etapa festivalera de Hungría.
- Clasificación: 9º
- Puntos: 128
- Puntuaciones más altas: 12 de Serbia, 10 de Finlandia y 8 de Dinamarca, Islandia, Noruega, Rumanía y Suecia
Düsseldorf 2011: Kati Wolf – What About My Dreams?
La tercera era eurovisiva de Hungría y la más sostenida en el tiempo comenzó en 2011 y duró lo que dura una década. Kati Wolf fue elegida internamente con el primer single de su carrera discográfica, What About My Dreams?, compuesta entre otros por Viktor Rakonczai y Gergő Rácz de VIP. Antes de llegar a Düsseldorf era una de las favoritísimas para hacerse con el micrófono de cristal, pero en la ciudad alemana no pudo pasar del puesto 22, un batacazo achacado comunmente a su discutible vestuario, desde el vestido en sí hasta la bisuta, diseñadas por Napsugár von Bittera, pasando por los LED de los bailarines. El fiasco de todas formas no ha impedido que sea una canción obligatoria en cualquier fiesta temática que se precie y la más radiada de los años 10 en el país magyar. Kati, además, ya es de la familia, pues nos visitó en 2024 para actuar en la octava edición de la PrePartyES de esta casa.
- Clasificación: 22º
- Puntos: 53
- Puntuaciones más altas: 12 de Finlandia y 8 de Serbia
Malmö 2013: ByeAlex – Kedvesem
La MTVA creó en 2012 su propio festival, el A Dal, diseñado originalmente como preselección para Eurovisión. La primera ganadora, Sound of our Hearts de Compact Disco, logró el pase a la gran final en Bakú, pero fue la segunda edición la que batió todos los récords de audiencia de ambos formatos, todavía vigentes hoy en día. La final nacional reunió a 1.350.000 espectadores con un 28,9% de share, mientras que la gran gala de Malmö sumó 1.133.000 con un 32,6%. Kedvesem de ByeAlex, considerada una canción de culto para muchos eurofans, no solo logró colarse en el top 10 en la edición organizada por la ciudad sueca, sino que además coronó la lista de ventas en su país. Lamentablemente, la corista Helga Wéber que tuvo un protagonismo muy especial en la actuación, falleció en 2025 a causa de un cáncer.
- Clasificación: 10º
- Puntos: 84
- Puntuaciones más altas: 12 de Alemania, 10 de Finlandia y Suiza y 8 de Albania
Copenhague 2014: András Kállay-Saunders – Running
Descendiente de la familia aristocrática Kállay, nacido en Nueva York, de madre húngara y padre estadounidense, András cruzó el charco en 2010 para visitar a su abuela materna y terminó participando en el concurso de talentos Megasztar. El desarrollo de su carrera discográfica continuó en paralelo a Eurovisión. En 2013 se presentó por primera vez al A Dal con My Baby que se quedó a las puertas del festival en segundo lugar. Su gran oportunidad le llegaría solo un año después cuando se hizo con el triunfo con Running, una canción contra la violencia de género que en el festival de Copenhague logró una meritoria quinta plaza. En 2016, 2017 y 2019 repetiría en el A Dal llegando en todas y cada una de las ediciones a la gran final.
- Clasificación: 5º
- Puntos: 143
- Puntuaciones más altas: 12 de Montenegro, 10 de ARY Macedonia y Rumanía y 8 de Albania y Azerbaiyán
Viena 2015: Boggie – Wars for Nothing
Boggie es probablemente la representante de Hungría en Eurovisión menos popular de la década entre nuestros lectores, como se refleja en nuestra sección histórica La Eurocanción del Día, pero no podíamos obviar en el recopilatorio este honesto canto a la paz interpretado en Viena 2015, por razones obvias. Su minimalista actuación, dejando todo el protagonismo a la voz y acompañándose de un coro magistral, dio el campanazo en la capital austriaca clasificándose con comodidad para la gran gala del sábado noche. Allí el resultado fue lo de menos, pues lo importante era lanzar un mensaje a través de las pantallas de televisión de toda Europa y, por primera vez, Australia.
- Clasificación: 20º
- Puntos: 19
- Puntuaciones más altas: 8 de Estonia
Estocolmo 2016: Freddie – Pioneer
Freddie llegó a Estocolmo como uno de los favoritos, pero en una edición tan buena y tan reñida, los 106 puntos recibidos por Pioneer en el recién estrenado sistema de votación solo valieron para una decepcionante 19 posición. La delegación húngara, a pesar del revés, firmó otra actuación impecable en la que, de nuevo, no solo brilló el protagonista, sino también los secundarios, en otro coro que quita el sentido. Freddie, después, cambió de rol y se convirtió en el maestro de ceremonias del A Dal durante cuatro temporadas consecutivas, entre 2018 y 2021.
- Clasificación: 19º
- Puntos: 108
- Puntuaciones más altas del jurado: 10 de España y Chequia
- Puntuaciones más altas del televoto: 10 de Serbia
Kyiv 2017: Joci Pápai – Origo
Joci Pápai ostenta varios hitos en la historia de Hungría en Eurovisión: El artista fue el primer romaní que representó al país en el festival, el único que participó en dos ediciones y el que tiene el mejor puesto en una semifinal, 2º, y el mayor número de puntos en una final, 200, ambos en 2017. A destacar en esta primera y bellísima actuación el acompañamiento de la bailarina, Alexandra Virág, y la violinista, Emese Kapcsos, quienes reforzaron y transmitieron a la percepción el sentimiento de raíz
- Clasificación: 8º
- Puntos: 200
- Puntuaciones más altas del jurado: 12 de Croacia, 10 de Serbia y 8 de Ucrania
- Puntuaciones más altas del televoto: 12 de Croacia y Serbia, 10 de Rumanía y 8 de Bielorrusia y Estonia
Lisboa 2018: AWS – Viszlát nyár
Hungría, fruto de su tradición musical, ha tocado todos los géneros en Eurovisión, pero tenía una cuenta pendiente con uno, el metal. AWS resolvió la deuda con Viszlát nyár, un trallazo que protagonizó una de las actuaciones más memorables del festival en la vecina Lisboa. Su impactante propuesta, sin embargo, no se tradujo en puntos en el marcador, quedándose en un inmerecidísimo puesto 21, uno de los resultados más injustos de la edición, por no decir de la década. Durante su gira promocional, la banda visitó España para actuar en la segunda edición de la Pre-Party de Eurovision-Spain, reventándo prácticamente la cubierta de La Riviera. Desgraciadamente, el 5 de febrero de 2021 nos estremecimos con la noticia del fallecimiento del solista Örs Siklósi a los 29 años por una leucemia diagnosticada tan solo ocho meses antes. Siempre en nuestro recuerdo.
- Clasificación: 21º
- Puntos: 93
- Puntuaciones más altas del jurado: 8 de Azerbaiyán
- Puntuaciones más altas del televoto: 12 de Serbia, 10 de Rumanía y 8 de Finlandia
Tel Aviv 2019: Joci Pápai – Az én apám
La eliminación en semifinales de Jóci Pápai en Tel Aviv 2019 no solo puso fin a la fructífera racha de la MTVA, con ocho finales consecutivas, sino que también firmó el punto y final de Hungría en Eurovisión. Por el momento. Esta preciosa canción de Joci dedicada a la memoria de su padre gustó al jurado, colándola en la novena posición de la gala, pero no tanto al televoto que la dejó en el puesto 14. El single sí fue un éxito en su país repitiendo el número 2 alcanzado por Origo dos años antes.
- Clasificación: 12º, en la semifinal
- Puntos: 97
- Puntuaciones más altas del jurado: 10 de Francia
- Puntuaciones más altas del televoto: 12 de Serbia
Bonus Track | A Dal 2020: Rácz Gergő y Orsovai Reni – Mostantól
Hungría se retiró de Eurovisión 2020, pero sigue celebrando el A Dal para «apoyar directamente las producciones de calidad creadas por los talentos de la música pop húngara», según rezó un comunicado de la MTVA. Los espectadores, sin embargo, le han dado la espalda al formato, encadenando mínimo tras mínimo de audiencia, dentro de la crisis reputacional que también sufre la corporación pública.
La situación de descrédito que la MTVA arrastra desde hace años ya se percibía en las últimas ediciones del festival con datos muy preocupantes, por ejemplo, la final de Lisboa 2018 fue vista por 404.000 espectadores con un 15,0% de share y la gran gala del A Dal 2019 por 337.000 con un 8,0%. A grandes rasgos hablamos de que en apenas un lustro se perdió dos tercios del seguimiento en ambos programas, lo que da buena muestra de la degradación del servició de radiodifusión estatal. Y estos números no se han vuelto a repetir, ni de cerca, durante estos últimos 7 años. Sin ir mas lejos, la final del A Dal 2026, celebrada el pasado 28 de marzo, solo reunió a 146.000 televidentes con un 4,9% de cuota.
Sí hay que aplaudir que, independientemente del trasfondo político y su afectación a Eurovisión, los artistas húngaros sigan teniendo una ventana a través de la que mostrar su arte. Rácz Gergő y Orsovai Reni en 2020, Kaukázus en 2021, Oláh Ibolya en 2022, Titán en 2023, László Evelin en 2024, Gypo Circus x Szirota Jennifer en 2025 y Re Va Dame en 2026 han sido los ganadores de «La Canción» a lo largo de esta década, y si tuviéramos que elegir la más competitiva en el contexto europeo, sin ninguna duda habría sido la primera de ellas, Mostantól, un temazo, con todas las letras y en mayúsculas que quien escribe estas líneas cree que habría dado mucha guerra en el ya de por sí magnífico no-festival de Róterdam. Con o sin Hungría, nunca lo sabremos
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