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Euroflashback 1986: Cuando Sandra Kim firmó un récord eterno

La belga se erigió con 13 años en la ganadora más joven de la historia del certamen antes de que cambiara el reglamento sobre la edad mínima de participación y, con su pegadizo J’amie la vie, dio a su país en suelo noruego, su primer triunfo eurovisivo. España, el año en que apostó en las urnas por la entrada en la OTAN, se atoró en la mitad de la tabla con el Valentino del grupo Cadillac después de los rumores que apuntaban a la participación de Mecano con Hijo de la luna
Eurovision-Spain / Igor Santamaría · Fuente: Eurovision-Spain
Publicado el día 05 de abril de 2025
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Euroflashback 1986 (Manu Rivero)

Euroflashback 1986: Cuando Sandra Kim firmó un récord eterno

Sandra Kim (Montegnée, 15-X-1972) podía haber ganado en 1986, de haber existido, Eurovisión Junior. Pero la belga quiso pasar a la historia del festival en todos los aspectos. Primero porque otorgó a su país -cofundador del evento musical por excelencia- su primer triunfo. Pero sobre todo porque su precocidad la erige en la vencedora más joven de la historia, un récord que mantendrá de por vida ya que cuatro años después la UER estableció la edad mínima para participar en 16 años. Sucedió en el recinto Grieghallen de Bergen, Noruega, un 3 de mayo, cuando la representación española, el Valentino de Cadillac, tuvo que conformarse con el décimo puesto, la mitad de la tabla, tantas ocasiones luego añorada pero entonces una decepción. En un escenario inspirado en un iceberg, nadie se quedó helado esa noche con la interpretación de Kim el curso en que Islandia se estrenaba en el festival y en el que Grecia, que debía interpretar el tema Wagon-lit en la voz de la artista Polina, acabó retirándose porque la fecha coincidía con la de la celebración del Sábado Santo, día sagrado para la Iglesia Ortodoxa helena.

Sandra, como el título de su canción, J’amie la vie, nos hizo amar la vida eurovisiva. No era la primera niña en participar. En 1969, hay que evocar al monegasco de 13 años Jean Jacques Bertolai; y en 1989, Francia concursó con Nathalie Paque -por cierto, de origen belga-, de 11 años, la voz femenina más joven en competir en Eurovisión. La corona de Kim resultó indiscutible con 176 puntos (cinco doces y nueve dieces, entre ellos el de España, y votada por todos los rivales en liza), registro no superado hasta 1993. Su victoria peligró porque su delegación se empeñó en afirmar durante días que 15 años tenía su amor, lo que llevó a Suiza, segunda clasificada, a exigir una descalificación que quedó en saco roto. Ningún país de los siete debutantes se había quedado sin ganar hasta ese año, excepto Bélgica, lo que engrandeció su éxito, vendiendo 350.000 copias en su país y 1,4 millones en el resto del mundo. La pequeña, que por familia tuvo desde que nació la nacionalidad italiana y debió esperar a los 18 para lograr la belga, con su chaqueta blanca de hombreras y el contorneo de su cintura e inquietas piernas, nos envolvió con su aguda voz infantil y una gesticulación con la que se comió la cámara, amén del pegadizo estribillo y unos fabulosos coros para agigantar la composición de Rosario Marino, Jean Paul Furnémont y Angelo Crisci.

Bélgica 1986: Sandra Kim - J'aime la vie

Apenas 1.600 espectadores cabían en el palacio de conciertos bautizado en honor al compositor Edvard Grieg, después de que Bergen se impusiera en la carrera por ser sede a Oslo, Trondheim y Stavanger, que fue la que en compensación acabó acogiendo la final nacional. La televisión noruega nunca había acogido un show de esta envergadura, aderezado con actos paralelos como un concurso de saltos de esquí, que requirió de la construcción expresa de una rampa en la céntrica Vestre Torggaten. Imágenes de la agreste naturaleza alternadas con una serie de acuarelas paisajísticas del pintor Kåre Tveter sirvieron de entrada mientras sonaba una obertura musical y con la orquesta de la NRK, presidida por siluetas que representaban las escarpadas montañas noruegas, ubicada en el margen izquierdo de la pantalla. Como maestra de ceremonias, la artista y entonces presidenta del Sindicato de Músicos de Noruega, Åse Kleveland, quien anteriormente ya había intervenido en el Festival en el año 1980 como presentadora de la participación noruega. Asimismo, había representado a su país en la edición de 1966, donde coincidió con Lill Lindfors, predecesora suya en las labores de presentadora. Su esbeltez y voz grave confirieron a la velada un aire solemne y afable.

Curioso fue su discurso al término de la vigésima canción: «Ojalá pudiera oír un poco de los debates que estarán teniendo ahora ustedes (…). Y con mucho gusto les habría invitado a todos a participar en la votación, pero tan lejos aún no ha llegado el desarrollo tecnológico». Ya en el tiempo de las votaciones, tuvo un sentido gesto de disculpa hacia Frank Naef, escrutador oficial, después de cometer el desliz de saludar al jurado irlandés, cuando era el turno del israelí. Asimismo, al recibir a Sandra Kim en calidad de ganadora, le manifestó su deseo de que fuera obsequiada con un buen helado, habida cuenta de la debilidad que la joven cantante tenía por ellos. «De verdad. Te lo has merecido», apostilló ante la presencia en el acto del príncipe heredero Harald, acompañado de su esposa Sonia y de sus hijos Haakon Magnus y Marta Luisa. En España se dio la circunstancia de que la retransmisión no pudo ser seguida en su totalidad en la provincia de Barcelona debido a una avería en el repetidor de la antena del Tibidabo. Los receptores perdieron la señal del segundo canal de TVE a las 21.40 horas, durante la actuación de las representantes holandesas, y la recuperaron pasadas las 23.15, ya muy mediado el reparto de puntos.

Reportaje de la BRTF: Sandra Kim à l'Eurovision 1986: une étoile est née

A distancia, a 36 votos, quedó relegada la suiza Daniele Simons y su Pas pour moi, también procedente de familia italiana -y que había sido segunda en la preselección del año anterior-, encandilando sentada al piano con una balada desgarradora y pegadiza. El podio lo completó Luxemburgo con Sherisse Laurence y su L’amour de ma vie, quien con solo 20 años había ganado American Song Festival ante competidores de todo el mundo, y que atrapó con una melodía más tradicional y el soporte de su trío de coristas. Le siguió el grupo irlandés Luv Bug, que supo internacionalizar You Can Count on Me, la canción más votada por el jurado español, un pop festivalero con golpe final de cabeza que les reportó buenas críticas hasta el punto de intentar regresar al festival en 1992, cuando precisamente lo conquistó su compatriota Linda Martin. El dúo sueco Lasse Holm y Monica Tornell, con la desenfadada E’ de’ det har du kallar karlek y sus cuatro acompañantes fueron los precursores de una puesta en escena gamberra que casaba con la química de sus voces principales, y en el Melodifestivalen superaron entre otros a la futura eurovisiva Lena Phillipsson (2004). Otra banda, la turca Klips ve Onlar -suma de dos grupos-, presentó Halley tras llevarse su final nacional por el voto de calidad del jurado, firmando la mejor posición otomana hasta ese momento, un noveno puesto, pero tras el certamen el grupo se disolvió.

Suiza 1986: Daniela Simons - Pas Pour Moi

Polémica en la elección española

Décima, con 51 puntos, fue el Valentino de Cadillac, con José María Guzmán como referente del trío y al que pudimos ver hace pocos años en La Voz senior. Su elección interna para reflotarles en el mercado estuvo marcada por cierta polémica ya que parece que Mecano presentó candidatura a RTVE. No hay confirmación oficial de que fuese así, pero hasta ese año el triunvirato liderado por Ana Torroja había publicado tres elepés con la discográfica CBS y si bien es cierto que el primero fue un bombazo, los dos siguientes hicieron que decayesen las ventas del grupo hasta el punto de que su tercer disco, Ya viene el sol (1984), apenas vendió 100.000 copias en España. Fue en ese contexto cuando CBS rescindió su contrato con el grupo, dejándoles en la calle. La discográfica Ariola les abrió sus puertas, editándoles Entre el suelo y el cielo, un álbum muy distinto a lo que habían hecho hasta aquel momento. El grupo era consciente de que habían perdido mucho público y seguramente vio en Eurovisión una buena oportunidad para promocionarse.

TVE quería mandar a un grupo moderno que reflejase el pop más joven del país. Por lo visto cursó a las diferentes discográficas españolas esta petición y llegaron al Departamento de Festivales las maquetas de Gabinete Caligari (desde EMI), Cadillac (desde CBS) y Mecano (desde Ariola). Estos últimos estaban en plena grabación de Entre el cielo y el suelo (que saldría a la venta el 16 de junio de 1986) y se ha insistido en diversos medios que el tema que seleccionaron para el festival fue Hijo de la luna, que con el tiempo se ha convertido en uno de sus temas insignes y que se hubiera convertido en todo un himno eurovisivo. Cuentan que CBS debió poner una buena cantidad sobre la mesa para lograr que sus candidatos, los Cadillac, acudiesen a Bergen. Cadillac llevaba en dique seco desde 1984 y sus componentes habían estado realizando sus proyectos por separado. Como el contrato con su antigua discográfica (Polydor) había concluido, la CBS decidió darles una oportunidad, que sería la última. De lo que pasó con Mecano después lo saben las musas musicales. Leyenda.

España 1986: Cadillac - Valentino

Yugoslavia llevó a Doris Dragovic con Zeljo moja, una celebridad en los Balcanes desde su aparición en esta edición eurovisiva, y se conformó con un puesto 11 que supo a poco; mientras que Ketil Stokkan, el primer noruego en actuar como anfitrión, pinchó y volvió en 1990 sin poder salvar la última plaza. Contó con la participación de los mimos Jonny Nymoen y Olav Klingen, integrantes de la compañía de cabaré Great Garlic Girls. El primero de ellos se convertiría en el primer artista travestido en tomar parte en el certamen, al salir al palco escénico caracterizado de Julieta. El cuarteto femenino Frizzle Sizzle representó a Países Bajos con tan parecida mala fortuna como la portuguesa Dora, que lo intentaría también sin suerte en la OTI en 1990.

Los islandeses ICY fueron quintos por la cola y farolillo rojo dos años después, al tiempo que el Cocktail Chic de Francia, formado por dos parejas de hermanas, registró el peor puesto galo hasta ese momento, el 17º. La chipriota Elpida cerró la tabla tras venir de ser octava en 1979 en Jerusalén. El intervalo previo a las votaciones vio la presentación ante la audiencia internacional de la cantante berguense Sissel Kyrkjebø, que protagonizó junto con el músico Steinar Ofsdal y un coro de niños un vídeo rodado en la ciudad a lo largo de aquella misma semana en el que interpretaban una selección de melodías de arraigo entre la población local. El entreacto concluyó con la joven en escena interpretando, arropada por la orquesta, un fragmento de Udsigter fra Ulriken, himno regional de Bergen popularmente conocido con nombres como Nystemten y Bergensiana.

Yugoslavia 1986: Doris Dragović - Željo moja

La anécdota fue que durante las actuaciones de Chipre y Noruega se produjo el hecho insólito de ver a los participantes animar al público a dar palmadas al compás de la música. La orquesta se unió a dicho requerimiento en ambos casos, así como en un momento de la intervención de Suecia. El antecedente seguramente fuera el número de apertura del año anterior, cuando el público presente en la sala y los músicos de la orquesta acompañaron con palmadas varios tramos de la actuación de la presentadora, Lill Lindfors. Excepcional resultó también que un país actuara sin orquesta, como fue el caso de los representantes británicos Ryder. Los únicos precedentes habían sido la banda italiana Matia Bazar, que usó solamente música grabada durante la interpretación del tema Raggio di Luna en el festival de 1979, y la banda belga Telex, que seis años antes había actuado en La Haya sin acompañamiento orquestal alguno.

El pinchazo llevó el nombre de Austria, con Timna Brauer y su Die Zeit ist einsam, tema que había sido el más votado por los profesionales de la prensa acreditada aquella semana en Bergen, acabó situándose en decimoctavo lugar siendo, además, el país que tardó más tiempo en estrenar su casillero. El jurado español, presentado por Marisa Naranjo, estuvo compuesto entre otros por el showman Emilio Aragón, la actriz María Cuadra, el actor Javier Escrivá y la fallecida esquiadora Blanca Fernández Ochoa.

Austria 1986: Timna Brauer - Die Zeit ist einsam

De la OTAN a «la ville de Barcelona«

1986 fue el año en que el virus del VIH se declaró epidemia mundial aunque el desconocimiento y la maledicencia llevó a señalar al colectivo LGTBIQ+ y al de personas drogodependientes como centro neurálgico de una enfermedad que acabó afectando a todo grupo social. El estigma social tardó tiempo en diluirse -si es que ha cesado a día de hoy-, así como los tratamientos de contención. Asimismo, el 12 de marzo se produjo la entrada de España en la actual discutida OTAN tras un referéndum donde el socialista Felipe González pasó de liderar una feroz campaña en contra a defender la permanencia en la Alianza Atlántica. ETA no cesaba en su actividad terrorista y mataba a Yoyes, una ex-militante de la banda a la que asesinó delante de su hijo a los pocos días de escribir una carta en la que razonaba sus motivos de querer abandonar la lucha armada, y de la que, posteriormente -en el año 2000-, la directora de cine Helena Taberna hizo una película. A su vez, una información en la televisión francesa daba cuenta ya de cómo los GAL se empezaban a gestar desde el Ministerio del Interior. Paralelamente, Matías Prats se encargaba de informarnos de cómo Noruega daba un gran paso hacia la igualdad conformando un gobierno donde casi la mitad de sus dirigentes eran mujeres, y de la tragedia nuclear de Chernóbil. La central nuclear sufrió un accidente en un reactor que provocó un escape nuclear de gravísimas consecuencias que obligó a evacuar a 60.000 niños y niñas.

El referéndum de la OTAN

Desde el Palacio de Beaulieu en Lausana, Suiza, Juan Antonio Samaranch pronunciaba aquel “a la ville de… Barcelona” para anunciar la designación de la capital catalana como sede de los Juegos Olímpicos de 1992, mientras Fernando Martín, tristemente luego fallecido en accidente de tráfico, desembarcaba en el territorio de la NBA. Eran tiempos de lucha contra la reconversión industrial, como se vivía en las calles de Vigo, y de luto por la muerte de quien fuera alcalde de Madrid, Enrique Tierno Galván, cuyo funeral constituyó una de las mayores muestras de dolor popular en la ciudad. SEAT dejaba de ser española porque la empresa alemana Volkswagen se hacía con el 51% de su capital, y en pleno centro de Estocolmo el líder socialista sueco Olof Palmer era asesinado a tiros en una acción no esclarecida.

La elección de Barcelona'92 como sede de los Juegos Olímpicos

El año en que nació Rafa Nadal

Vinieron al mundo voces como las de Lady Gaga, Natti Natasha o Carlos Rivera y la mayor estrella en la historia del deporte español, Rafael Nadal. También Mario Casas, Alba Flores y Megan Fox, mientras perdíamos al novelista José Luis Borges, al bajista de Metallica Cliff Burton o al actor Cary Grant. El film Platoon ganaba el Oscar, al igual que Paul Newman, el año en que se estrenaban Nueve semanas y media y Top Gun. Argentina ganaba el Mundial de fútbol que se celebró en México tras vencer en la final a Alemania Federal (3-2), con el Barcelona cayendo sorpresivamente en los penaltis en la final de la Copa de Europa ante el Steaua de Bucarest.

Musicalmente, nacía el grupo Green Day y triunfaba The Communards con su Don’t Leave Me This Way. También el Say you, Say me, de Lionel Richie, la Lili Marlen de Olé Olé, el Rufino de Luz Casal o el Si tú eres mi hombre… de Jennifer Rush, quizá Al calor del amor en un bar, de Gabinete Caligari. Los Hombres G sacudían a los adolescentes con Marta tiene un marcapasos, y Ana Belén y Victor Manuel inmortalizaban La puerta de Alcalá. Alaska convertía en himno su A quién le importa y Mecano nos contaba y cantaba otro hit para la posteridad, Cruz de navajas.

En las 625 líneas televisivas, Mercedes Milá estrenaba Jueves a Jueves, con aquella entrevista a Adolfo Suárez, y Ana Diosdado capitalizaba una serie brillante como Segunda enseñanza. Tristeza de amor o Turno de oficio completaban un menú de calidad que para sí la quisieran las actuales plataformas. Y mientras concursábamos con Pedro Osinaga en Todo queda en casa, importábamos otros títulos inolvidables como Canción triste de Hill Street, Corrupción en Miami, El halcón callejero, La superabuela, Los Colby, Norte y Sur, Remington Steele, Los ricos también lloran y dos joyas que han atravesado generaciones: Se ha escrito un crimen, con las andanzas Jessica Fletcher (Angela Lansbury), y las eternas protagonistas de Las chicas de oro.

Mecano - Hijo de la Luna

Como diría Sofía Petrillo, parafraseando a Terenci Moix (Premio Planeta de ese año): Bergen, 1986. Sandra Kim, No digas que fue un sueño.

Las Chicas de Oro - The Golden Girls (Series)

Conversación

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06/04/2025

Nada mas escucharla, en los víos que ponía TVE 15 días antes... sabía que sería ls ganadora...re uerdo el pedazo helado de cucurucho que salía comiendo

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05/04/2025

1986... El año que todos decían que iba a ganar Austria, con para muchos, que no para mí, la mejor canción de la historia del festival, y al final... Se lo llevó Sandra Kim! Espero que alguna vez Eurojunior a parte, se elimine la norma absurda del veto de participación en el festival de los menores. Valentino me parece una magnífica canción, que aún suena a actual, más bien atemporal, diría, y que mereció mejor posición de la que obtuvo.

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06/04/2025

Austria llevaba una de las mejores canciones de ese año. Con ese resultado se vio lo que, supuestamente, era un jurado profesional.

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05/04/2025

Fantástico reportaje.

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05/04/2025

Espera, me estas diciendo que Mecano podía haber ido a Eurovisión con “Hijo de la Luna”? De las mayores cagadas de RTVE y mira que han tenido varias