Todos los temazos y momentazos por los que echamos de menos a Islandia en Eurovisión

España, Países Bajos, Irlanda, Eslovenia e Islandia han dicho «hasta luego» a Eurovisión y las crónicas durante esta pretemporada han puesto mucho énfasis en la decisión histórica que han tomado los tres primeros. Y no es para menos. RTVE es un Big 5 con 65 años de participaciones interrumpidas, la NPO es uno de los siete canales fundadores y la RTÉ es la emisora con más triunfos ex aequo con la SVT sueca. La RTVSLO y la RÚV, ante estos pesos pesados, han quedado parcialmente eclipsadas al tener roles secundarios en la UER, pero precisamente por ello su papel es si cabe más valiente y loable.
Eslovenia e Islandia quizá no sumen tanta audiencia ni aporten tanto dinero como otros, no sean un mercado prioritario en la industria audiovisual, ni tengan tanto peso geopolítico, pero sí han sido dos de los países más fieles y leales al festival, de hecho, desde su debut han estado presentes en todas y cada una de las ediciones en las que lo permitía el reglamento. Hasta hoy. Eslovenos e islandeses, año tras año y canción a canción, han aportado un legado imborrable al certamen y por ello les rendimos un merecido homenaje a través de dos reportajes especiales que finalizan con el protagonizado por los isleños.
Islandia, a excepción de los microestados de Andorra y San Marino, fue el último país occidental en debutar en Eurovisión. El festival se emitía ininterrumpidamente allí desde 1970, pero la falta de conexión vía satélite con Europa hasta finales de 1985 impidió su participación hasta la 31ª edición en 1986. Desde entonces solo se ausentaron de la competición en dos ocasiones, en 1998 y en 2002, desterrados por el antiguo sistema de relegación.
La RÚV, como la mayoría de televisiones públicas europeas, también creó su propio festival nacional, conocido actualmente como Söngakeppnin, aunque se celebraron dos ediciones previas en 1981 y 1983 y, por el contrario, no se realizaron entre 1995 y 1999, 2004 y 2005, ni en 2021, cuando se reeligió al ganador de 2020. A diferencia de TVE, el canal estatal islandés ha optado por cancelar este año el formato que ya se encontraba en fase de preproducción.
Desde la implantación de las semifinales en 2004, el país se ha clasificado para la final 11 veces y se ha quedado fuera de juego en ocho ocasiones. No estamos seguros de si los elfos tienen algo que ver en esto, pero lo cierto es que los resultados de su delegación van por rachas, por ejemplo, la glacial de 2005 a 2007, la boreal de 2008 a 2014 o la volcánica de 2015 a 2018. Sea como fuere, entre hielo y lava, nos adentramos en el cuaderno de bitácora de la isla nórdica para rememorar sus mejores contribuciones a la música y la televisión europea.
Róterdam 2020: Daði og Gagnamagnið – Think About Things
Daði Freyr ganó el Söngvakeppnin 2020, pero no pudo competir en Eurovisión por la pandemia mundial de Covid-19. Reelegido internamente para Róterdam 2.0, el destino todavía tenía reservado otro revés, pues no pudo actuar en directo tras el positivo en la ciudad neerlandesa de uno de sus Gagnamagnið. Durante la semifinal y la final se emitió su último ensayo individual y la actuación ha pasado a la historia por ser la única pregrabada en 70 años. Visto en perspectiva, y aunque nada puede sustituir a la magia del directo, esto la hace si cabe más icónica. Y si 20 Years se clasificó en una sobresaliente quinta posición, cabe preguntarse hasta donde habría llegado en condiciones normales su predecesor, Think About Things, no solo uno de los mayores virales de los últimos tiempos del festival, sino también uno de sus grandes temazos.
Tel Aviv 2019: Hatari – Hatrið mun sigra
El caballo de Troya. El grupo Hatari se presentó al Söngvakeppnin 2019 y, por consiguiente, a Eurovisión para difundir su mensaje propalestino y antisionisma en la edición celebrada en Tel Aviv. Y, dicho y hecho, Einar, Klemens y Matthías cumplieron su palabra hasta el final, cuando en el anuncio de su televoto mostraron a cámara una bandera palestina ante los ojos de toda Europa y frente a los abucheos irracionales de los locales en el estadio. El acto tuvo consecuencias, pues la UER multó a la RÚV por incumplir las reglas con 5.000 lereles, el mínimo estipulado por portarse mal. Einar y Matthías se volvieron a postular en la final nacional de 2024 como autores del tema Wild West, interpretado por el palestino Bashar Murad, quien se quedó a las puertas del ya de por sí polémico festival de Malmö, tras perder contra todo pronóstico el duelo final frente a Hera Björk. 50,8% VS 49,2%. Un resultado sospechoso que anticipó todo lo que estaba por venir dos meses después. Y de aquellos barros, estos lodos.
- Clasificación: 10º
- Puntos: 232
- Puntuaciones más altas del jurado: 10 de Bélgica y 8 de Australia
- Puntuaciones más altas del televoto: 12 de Finlandia, Hungría y Polonia, 10 de Australia y Noruega y 8 de Suecia y Reino Unido
Estocolmo 2016: Greta Salóme – Hear Them Calling
Greta Salóme regresó a Eurovisión en solitario en 2016, cuatro años después de haberlo hecho con Jónsi, quien a su vez ya había representando a Islandia en 2004. Y sí, hay que hacer encaje de bolillos para darles a todos su espacio. Su canción Hear The Calling zarpaba como una de las favoritas de los fans en Estocolmo, pero no logró superar la semifinal de rigor, al no recibir el apoyo de los jueces ni sorprendentemente del público. Mucho se ha especulado con los motivos de su caída y el motivo consensuado podría estar en la puesta en escena que, a pesar de su originalidad y creatividad, quedo absolutamente eclipsada por las similitudes con la del ruso Sergey Lazarev, más alegre y colorida y, por supuesto, con mayor presupuesto y diáspora. Nuevamente, tratando de ver el vaso medio lleno, su eliminación al menos hizo que pasara a los anales como una de las más injustas de la historia.
- Clasificación: 14º, en la semifinal
- Puntos: 51
- Puntuaciones más altas del jurado: –
- Puntuaciones más altas del televoto: –
Copenhague 2014: Pollapönk – No Prejudice
Los estudiantes Heiðar, al micrófono, y Haraldur, a la guitarra, crearon el grupo Pollapönk como proyecto de graduación en la Universidad de Educación de Islandia. Lo que nunca imaginaron es que terminarían representando a su país en Eurovisión 2014. Su canción No Prejudice, bajo su apariencia, se trataba precisamente de un alegato contra los prejuicios y el acoso escolar que conquistó a los mayores y a los pequeños de la casa. Y sí, por supuesto que también era un tema político, en el mejor de los sentidos, cuando el festival se utilizaba como altavoz para lanzar mensajes positivos a la sociedad.
- Clasificación: 15º
- Puntos: 58
- Puntuaciones más altas: 8 de San Marino
Düsseldorf 2011: Sjonni’s Friends – Coming Home
El 15 de enero de 2011 se celebró la primera de las tres semifinales del Söngvakeppni Sjónvarpsins 2011 y el día 17 sucedió una inesperada tragedia. Sigurjón Brink, participante en la tercera semifinal, fallecía de un infarto con tan solo 36 años, causando una enorme conmoción en todo el país. La RÚV y su viuda, Þórunn Erna Clausen, también coautora del tema Aftur heim, convenieron posteriormente que la candidatura permaneciera en concurso interpretada por otros artistas, compañeros de profesión y rivales de la propia preselección. Así nació Sjonni’s Friends, quienes ganaron la final nacional y lograron rendir homenaje a su amigo sobre el escenario de Eurovisión. La bellísima Coming Home fue injustamente despreciada por muchos fans, principalmente porque la favorita Yohanna con la también preciosa Nótt, perdió una preselección en la que ni siquiera fue segunda. Tu cuento me suena. Afortunadamente, tanto los profesionales como el público reconocieron su calidad musical y la llevaron a la gran gala del sábado noche. Uno de los «Friends», Gunnar Ólason, ya había representado a Islandia en 2001, en el dúo Two Tricky, mientras que Þórunn volvería al festival en 2018 como compositora de Our Choice de Ari Ólafsson.
- Clasificación: 20º
- Puntos: 61
- Puntuaciones más altas: 12 de Hungría, 10 de Suiza y 8 de Finlandia y Noruega
Oslo 2010: Hera Björk – Je ne sais quoi
Nuestra queridísima Hera Björk participó en el Söngvakeppni Sjónvarpsins 2007 y en el Dansk Melodi Grand Prix 2009 y representó a Islandia en Eurovisión 2008 y 2009 como corista de Euroband y Yohanna, pero su gran oportunidad le llegaría en 2010, cuando ganó la final nacional con un temazo, un himno, un icono. Je ne sais quoi. La candidatura rápidamente se convirtió en una de las favoritas en la vecina Oslo y, de hecho, cumplió en su semifinal alcanzando la tercera posición. La final fue otro cantar, sufriendo uno de los mayores bajones de una gala a otra, hasta una inmerecido puesto 19. Cabe recordar que la línea visual de la propuesta giró alrededor de un volcán y su promoción contó con la inestimable ayuda del Eyjafjallajökull que entró en erupción el 20 de marzo, provocando el cierre del espacio aéreo en gran parte de Europa entre el 14 y 20 de abril y poniendo en riesgo la propia celebración del festival. Hera, posteriormente, ganó Viña del Mar en 2013, fue corista de Maria Ólafs en 2015, participó en el Söngvakeppnin 2019, volvió a abanderar a Islandia en Eurovisión 2024 y tiene el cariño de toda esta gente.
- Clasificación: 19º
- Puntos: 41
- Puntuaciones más altas: 8 de Bélgica
Moscú 2009: Yohanna – Is It True?
Yohanna no solo tiene en su haber el mejor resultado de la historia de Islandia en Eurovisión, una medalla de plata en la gran final y una de oro en la semifinal de Moscú 2009, sino que Is It True? es también considerada por los lectores de Eurovision-Spain como una de las 10 mejores canciones de los 70 años de festival. Una hermosa balada de corte clásico, cantada e interpretada con sumo gusto y elegancia y presentada como un cuento onírico sobre el majestuoso escenario del Estadio Olímpico de la capital rusa. Incluso el inenarrable vestido, rodeado por la magia del conjunto, logró tener cierto encanto. A los coros, como ya hemos mencionado, se encontraba su sucesora Hera Björk, y también su antecesor, Friðrik Ómar.
- Clasificación: 2º
- Puntos: 218
- Puntuaciones más altas: 12 de Irlanda, Malta y Noruega, 10 de Dinamarca, Finlandia, Israel, Rumanía y Suecia y 8 de Andorra, Estonia, Letonia, Lituania, Portugal y Reino Unido
Belgrado 2008: Euroband – This Is My Life
Antes y después de 2008, Friðrik Ómar y Regina Ósk se presentaron al Söngvakkepnin en numerosas ocasiones, pero solo lograron el triunfo cuando unieron sus fuerzas en Euroband. Su canción Fullkomið líf, originalmente, un schlager desfasado, se transformó para su presentación en Belgrado en This Is My Life, un trallazo dance que podría ser uno de los mejores ‘revamps’ de la historia. Su autor es Örlygur Smári que ostenta a día de hoy el récord de victorias en la preselección islandesa, sumando a su hoja de servicios Tell Me! en el 2000, Je ne sais quoi en 2010 y Ég á líf en 2013. Durante la retransmisión en TVE, el inefable José Luis Uribarri aclaró en su postal que «Regina es la de los zapatos rosas chillones, por si las moscas», un comentario que ya hace 18 años sonaba a festivales en blanco y negro.
- Clasificación: 14º
- Puntos: 64
- Puntuaciones más altas: 12 de Dinamarca y 8 de Noruega y Suecia
Atenas 2006: Silvia Night – Congratulations
Islandia ha pasado por todas las fases de la vida en Eurovisión y esta podríamos definirla como la adolescencia gamberra. Silvia Night fue un personaje cómico creado por Ágústa Eva Erlendsdóttir con el objetivo de reflejar los peores comportamientos humanos de la sociedad moderna. Caprichosa, egocéntrica, narcisista y muy pero que muy maleducada, el universo de la actriz contaba con secundarios como sus bailarines, guardaespaldas e, incluso, un novio argentino llamado Romario Hugo Estévez. Su propuesta arrasó en el Söngvakeppni Sjónvarpsins con más de 70.000 llamadas, de una población de 300.000 habitantes, y protagonizó una pretemporada grandiosa antes de llegar a Atenas. En la capital griega, sin embargo, la troupe se pasó de frenada y cruzó en varias ocasiones la fina línea entre el buen humor y el mal gusto, hasta tal punto que al público dejó de hacerle gracia y recibió un tremendo abucheo durante su actuación en la semifinal. Tras su eliminación, se viralizó otro numerito ante la prensa con miles y miles de visualizaciones en el YouTube de la época llamando «putas» a las neerlandesas Treble, «fea» a la griega Anna Vissi y un combinado de «zorra, vieja y fea» a la sueca Carola, su némesis en el concurso, entre una retahíla de «que os jodan» a los periodistas. En cierto modo, fue una visionaria de lo que sufrimos hoy en ciertos foros y parlamentos. Poco después del lanzamiento del disco Goldmine, número 1 de ventas en Islandia, el personaje se fue como llegó y a otra cosa, mariposa.
- Clasificación: 13, en la semifinal
- Puntos: 62
- Puntuaciones más altas: –
Riga 2003: Birgitta – Open Your Heart
La actuación que abrió el festival de Riga y una de las más recordadas de la edición. Una canción pop-rock que tiene en la sencillez su mayor virtud con un estribillo directo y pegadizo, una instrumentación perfecta y un sonido que nos transporta por tres minutos a 2003. Fuera de foco durante las previas, a la hora de la verdad se coló en el top 10, concretamente en el número 8 con 81 puntos, los mismos que nuestra Beth, quien permanecería un peldaño por encima con las reglas de desempate actuales. A Birgitta se lo podríamos comunicar en español, pues lo habla a la perfección, ya que ha vivido durante muchos años en Barcelona.
- Clasificación: 8º
- Puntos: 81
- Puntuaciones más altas: 12 de Malta y Noruega y 8 de Turquía
Jerusalén 1999: Selma – All Out of Luck
Islandia es el único país nórdico que todavía no ha ganado Eurovisión y, curiosamente, Yohanna perdió el oro contra el noruego Alexander Rybak en 2009 y Selma frente la sueca Charlotte Nilsson/Perrelli en 1999. Elegida internamente para el festival de Jerusalén, All Out Of Luck es otra de las candidaturas islandesas muy propias de su época, pues tanto la canción como la actuación gritan: ¡90’s! 6 años después, Selma trataría de hacerse de nuevo con la corona que había acariciado con los dedos, pero su segunda propuesta, If I Have Your Love, se estampó en Kyiv, provocando un tremendo impacto entre los eurofans y un berrinche épico en la RÚV que llegó a decir que no se clasificó para la final porque su país no se partió en varios mini-países. Ni tanto ni tan calvo. Selma, posteriormente, ha colaborado en numerosas ediciones con la expedición islandesa, y su exmarido, Rúnar Frey Gíslason, ha co-dirigido la delegación en el último decenio.
- Clasificación: 2º
- Puntos: 146
- Puntuaciones más altas: 12 de Chipre, Dinamarca y Suecia, 10 de España, Estonia, Israel, Malta, Noruega, Reino Unido y Turquía y 8 de Bélgica y Lituania
Dublín 1997: Paul Oscar – Minn hinsti dans
Después del estreno con ICY en 1986, Islandia saboreó sus primeros éxitos con Stjórnin en 1990 y Heart 2 Heart en 1992 y firmó algún que otro clásico como los de Inga en 1993 y Sigga en 1994, pero su primera apuesta al ganador fue, sin ninguna duda, Paul Oscar con Minn hinsti dans en 1997. Y todo ello sin pasar del puesto 20. A pesar del clamoroso resultado, la candidatura es un referente por muchos motivos, por ser el primer cantante abiertamente gay, por ser una de las primeras canciones puramente dance y por realizar una de las primeras puestas en escena conceptuales de Eurovisión. Curiosamente, cinco países estrenaron esta edición el televoto, Alemania, Austria, Reino Unido, Suecia y Suiza, y 16 de los 18 puntitos del marcador llegaron del público sueco, británico y austriaco, de hecho, Islandia habría alcanzado la quinta posición teniendo en cuenta solo la opinión de este selecto club. En los últimos años, Páll ha sido uno de los artistas que ha liderado el llamamiento al boicot de Eurovisión por el genocidio de Palestina.
- Clasificación: 20º
- Puntos: 18
- Puntuaciones más altas: 8 de Suecia
Fire Saga – Ja ja ding dong
Netflix estrenó en 2020 la película The Story of Fire Saga, una comedia musical en la que el citado dúo quiere cumplir un sueño: representar a Islandia en Eurovisión. Ambientada en el pueblo de Husávik, el tema principal del mismo nombre, interpretado por la artista sueca Molly Sandén, a la que muchos recordaréis del Melodifestivalen y Eurovisión Junior, llegó a recibir una nominación a los Óscar. La localidad norteña se hizo mundialmente conocida y hoy en día alberga su propio museo eurovisivo. No obstante, la canción más conocida del film y el meme que ha pasado a formar parte de la cultura popular es otra, Ja ja ding dong, pero tanto la una, como la otra, supieron captar la esencia del festival, incluyendo el saber reirnos de nosotros.
Conversación