La UER reprende a Felicia y reaviva el debate sobre la libertad de expresión en Eurovisión

Tras declarar que: “no creo que sea buena idea que Israel participe. He estado pensando si debería ir o no, pero ya he tomado una decisión: voy a ir y luego tendré que asegurarme de que no ganen”, Felicia, representante de Suecia en Eurovisión 2026, habría recibido un aviso de la UER sobre el Código de Conducta de los artistas que participan en el festival. Así lo ha hecho saber Martin Green, director de la organización, quien ha asegurado que: «La UER se ha puesto en contacto con SVT para garantizar que la artista ha sido recordada de las reglas y responsabilidades que se aplican tras su selección para la competición y que continuará el diálogo con todos los involucrados para proteger la integridad y neutralidad del evento.»
Estas palabras han evidenciado, de nuevo, el afán por proteger la supuesta imparcialidad de la UER, que ha priorizado la protección de la delegación israelí y la imagen institucional por encima de la libertad de expresión de los artistas. En su comunicado, Martin Green ha dejado claro que la UER considera prioritario que los artistas respeten las reglas de «neutralidad» y protejan la integridad del festival. Aunque Felicia no ha vulnerado ninguna norma, esta advertencia ha evidenciado que el festival utiliza su reglamento como herramienta para controlar lo que los participantes pueden decir sobre la participación de Israel.
Martin Green, director del Festival de la Canción de Eurovisión, declaró:
“Estamos al tanto de los comentarios de Felicia tras su selección como representante sueca para el Festival de la Canción de Eurovisión en Viena, así como del comunicado posterior emitido por SVT.
La UER apoya plenamente el principio de libertad de expresión. Sin embargo, el Festival de la Canción de Eurovisión se rige por unas normas diseñadas para salvaguardar la neutralidad del evento y garantizar un entorno seguro y respetuoso para todos los artistas”.
Al hacerlo, la organización enfatiza la importancia de mantener la naturaleza apolítica de Eurovisión 2026 y aclara que cada artista, miembro del equipo de la delegación o empleado de la emisora nacional de un país participante está sujeto a estas reglas.
“El Código de Conducta y el Protocolo del Deber de Cuidado, desarrollados por nuestros Miembros, establecen claramente que los participantes no deben instrumentalizar el Festival de la Canción de Eurovisión ni utilizar el evento como palanca para hacer declaraciones políticas o generar controversias, desviando así la atención del propósito del evento, que es celebrar la música y promover la unidad”. El Código de Conducta también enfatiza que el respeto mutuo entre los artistas es esencial. Todos los artistas, sus emisoras y equipos asociados se comprometen a cumplir las normas del evento al participar.
Además, abordaron el incumplimiento del representante sueco en el concurso y declararon:
“Nos hemos puesto en contacto con SVT para asegurarnos de que su artista haya recibido un recordatorio claro de las normas y responsabilidades que se aplican tras su selección para el Concurso. Seguiremos dialogando con todas las partes implicadas para garantizar que se respeten las normas y proteger la integridad y neutralidad del evento”.
“No creo que Israel deba participar en Eurovisión.”
Felicia, ganadora del Melodifestivalen 2026 y representante de Suecia en Eurovisión en Viena, ha criticado anteriormente la participación de Israel, argumentando que no considera apropiado que el país compita debido a la situación en Gaza y su propia incomodidad con el contexto político, señalando que, desde su punto de vista, no sería adecuado que el país compita en el festival.
“Hay muchos asesinatos ocurriendo y no me parece correcto.” “Pienso lo que pienso y lo voy a seguir diciendo.”
La artista ha dejado claro que se trata de su opinión personal, y que su decisión de asistir al festival no cambia su postura crítica sobre la participación de Israel. Estas declaraciones reflejan la postura ética y personal de Felicia, mostrando que su intención no ha sido vulnerar ninguna norma, sino simplemente expresar una opinión legítima sobre un asunto tan controvertido.
Este episodio ha puesto en el foco una vez más las tensiones entre la libertad de expresión de los artistas y la aplicación de las normas de Eurovisión. Felicia ha expresado su opinión personal sobre la participación de Israel de manera legítima, pero la reacción de la UER y el comunicado de Martin Green han demostrado que la organización parece más preocupada por proteger la imagen del festival —y, la participación de Israel— que por garantizar la libertad artística de los participantes.
La polémica evidencia que cuestionar la presencia de Israel en el certamen puede traer advertencias oficiales, mientras la UER mantiene un control estricto sobre lo que los artistas pueden expresar.
Conversación
Los países escandinavos estando dentro de la competición tienen que seguir presionando y reivindicando lo que siempre ha sido Eurovisión!!! Muy bien Felicia, SVT👏🏻
El niqab que lleva en su actuación (de lujo, eso sí) es todo un símil de lo que es, así que a actuar en consecuencia.
"Principio de libertad de expresión", "neutralidad del evento", "naturaleza apolítica", "proteger la integridad y neutralidad del evento”...jajajajajajaja Ay que me meo toa!!!!