Reportajes

Euroflashback 1998: Cuando la Diva llenó de orgullo Eurovisión

El triunfo de Dana International rompió barreras a pesar de los obstáculos padecidos en su Israel natal, Chiara rozó el triunfo en su primera participación y Mikel Herzog firmaba un nuevo fiasco para TVE, cuya participación además estuvo a punto de terminar en escándalo debido a un error en sus votaciones
Igor Santamaría · Fuente: eurovision-spain.com
Publicado el día 01 de julio de 2017
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Euroflashback 1998 (eurovision-spain.com
Diseño: Manuel Rivero)

Euroflashback 1998: Cuando la Diva llenó de orgullo Eurovisión

Mientras la Viagra batía records de ventas en Estados Unidos, España seguía mostrando su impotencia en Eurovisión, esta vez con Mikel Herzog entonando Qué voy a hacer sin ti en un certamen que encontraba otra Diva que rompía muros, fronteras y abría en el festival la veda a la diversidad, la pluriculturalidad, la heterogeneidad idiomática, social y, evidentemente, sexual. Abanderaba la rebelión Dana Internacional en un país cimentado sobre tabús, prohibiciones y normas antidemocráticas: Israel. Aquel 9 de mayo de 1998 el trofeo fabricado en la Escuela de Joyería de Birmingham, el micrófono de cristal, iba a manos de quien aseguraba sentirse en la gloria y dispuesta a “conquistar el mundo” mientras en su tierra natal era rechazada por los políticos y líderes religiosos más extremistas. 
Dana, cuyo nombre era Yaron Cohen hasta que en 1993 se operó en Londres de su reasignación de sexo, constituía una infamia para ellos, calificada como el “demonio”, si bien en pleno triunfo la cantante hizo caso omiso de unos censores a los que “perdonó los excesos cometidos al rechazarla”. Antes incluso de la emocionante votación había declarado que no necesitaba sus consejos para sentirse aceptada por Dios. “Soy tan judía como ellos y tengo mi propia relación con el Señor”, sentenciaba. Una polémica por la que la televisión hebrea no envió comentarista al evento.

En el plano artístico hubo quien, como el diario El País, señalaba que “la canción Diva tal vez no se convierta en un éxito de ventas”, y nada más lejos de la realidad. El single vendió nada más y nada menos que 400.000 copias en todo el mundo alcanzando el número #1 en los charts israelí y español y siendo la primera artista hebrea en actuar en el mítico Top of the Pops. 174 puntos la llevaron a lo más alto en el primer año en que se usó de manera masiva el voto telefónico, y a una segunda interpretación, ya coronada, vestida con una chaqueta de plumas creada por Jean-Paul Gaultier que se convirtió en todo un icono eurovisivo.


Israel: Dana International – Diva

Eurovisión 1998 se celebró cinco días antes de que el estado de Israel conmemorara los 50 años de su fundación, y no fueron pocos los reproches. “Dana es peor que Sodoma”, censuró voz en grito el ministro de Sanidad israelí y diputado del partido Shas, Rabi Shlomo Benziri, mientras se colocaba al frente de una campaña contra la representante. “Es un híbrido. Una criatura a medio camino entre el hombre y la mujer que no debe representar al pueblo elegido”, decía de quien en su adolescencia participó como drag queen en las discotecas más importantes de su país cuando el famosísimo DJ Ofer Nissim la descubrió artísticamente. 
Ya en 1995 probó suerte en el K'Dam, la antigua final nacional israelí para el festival, quedando segunda detrás de la cantante Liora y su precioso Amen con Laila tov Eropa. Después, su tercer disco, Maganona, fue censurado en Egipto y Jordania porque temían que un transexual “pervirtiese” a la juventud de esos países. Aun así, se vendieron millones de copias pirata, incrementando aún más su éxito.

De cara a 1998, Israel llevaba tres años ausente en Eurovisión y optó por la elección interna. La televisión pública divulgó un vistoso y moderno videoclip promocional en el que la artista luce esplendorosa, lejos de la imagen amateur que ofreció en la presentación oficial en directo de la candidatura, creada por Svika Pick, un cantante israelí nacido en Polonia en 1951 que había competido siete veces en el K'Dam. Pick compondría años después Light a Candle (Israel 2002) y Hasta la vista (Ucrania 2003). El texto se debe a Yoav Ginai, al igual que en 2002, y alude a la exaltación de la mujer personificada en una figura real, la reina Cleopatra, y en dos mitológicas, las diosas Afrodita y Victoria.


Dana International – Laila tov Eropa

Irrumpió en escena en el National Indoor Arena, con el flemático periodista radiofónico Terry Wogan y Ulrika Jonsson, de origen sueco, como maestros de ceremonias, en octavo lugar, tras el grupo polaco Sixteen y antes del extravagante alemán Guildo Horn. Durante el show, los presentadores saludaron a la persona que más veces ha llevado la batuta del certamen, Katie Boyle, que se encontraba entre el público, y a la ganadora del año anterior, la vocalista del grupo Katrina & the Waves, Katrina Leskanich. Esta edición fue la última en que se utilizó una orquesta en vivo, la primera en que se usó masivamente el televoto y la última en que las canciones debían ser interpretadas en los respectivos idiomas oficiales de cada país. 
De voz limitada, Dana se defendió con un coro de cuatro personas, todas ellas vestidas con traje negro de pantalón y chaqueta. Tres a su izquierda, Talia Adler, Shirley Tsapary y Lilach Koch, protagonizaron la suave coreografía, y la otra a su derecha, Galit Dahan, apenas se movió en toda la actuación para ejercer de gran apoyo vocal. De elegante traje plateado de Gaultier, exclusivo para ella, vistió un brazalete serpenteante en un brazo y una discreta medalla dorada en el cuello.

El mito creció como la espuma por toda Europa. Entre las numerosas versiones que se hicieron de la canción merece mención especial la de Philip Kirkorov (Rusia 1995) en español. Antes de su segundo y decepcionante paso por el escenario eurovisivo en 2011 al ritmo del Ding Dong, en el año 2008 creó la canción Ke'ilu kan que representó a Israel en Belgrado en la voz de Boaz Mauda llegando a un más que meritorio noveno puesto.

Preview: Dana International – Diva

La croata Danijela abrió el festival con la bellísima Neka mi ne svane que acabó quinta tras ganar el Dora, la desaparecida preselección croata, paralelamente a su divorcio del músico Marko Perkovic que provocó un cisma nacional. Stjepan Kalogjera, uno de los responsables de la candidatura, se puso al frente de la orquesta que también contó con un coro de cinco voces mixtas en un segundo plano. Su voz cristalina y su sensual expresividad corporal, amén de su rostro sonriente bajo la capucha de su capa negra, convirtieron los tres minutos en un himno a la noche en compañía del ser amado, el amor furtivo que no puede exhibirse a la luz del día. Danijela terminó solo un escalón más arriba que en su anterior participación tres años antes, cuando cantó Nostalgija integrando el grupo Magazin, junto a la soprano Lidija Horvat-Dunjko.
El dúo griego Thalassa, que había logrado el billete eurovisivo después solventar hasta ocho semifinales previas, amenazó con retirarse tras la semana de ensayos por el descontento con la realización de la BBC. Actuó Dionyssia sin Yiannis Valvis, el otro miembro del dueto que vio la actuación desde el hotel vigilado por dos guardias de seguridad, ya que fue acusado de manipular el televoto de la final nacional al trabajar en una compañía telefónica helena. La canción, compuesta 20 años antes por lo que se solicitó su retirada, solo recibió los 12 puntos chipriotas de rigor que salvaron a Grecia del rosco en el marcador. Le siguió en escena la francesa Marie-Line, que apenas rascó tres puntos el marcador, fracaso que no afectó a su prolífica carrera musical. 


Croacia: Danijela – Neka mi ne svane
 
Turno para el guipuzcoano Mikel Herzog, por imposición interna de TVE, representante español desdendiente de judíos polacos. Parte de la Orquesta Alcatraz, batería de Cadillac, compositor, sí, de Ricky Martin y Magneto, y miembro luego de La Década Prodigiosa, y creador del Tractor Amarillo de Zapato Veloz, puso voz a aquella balada de Alberto Estébanez que apenas mereció 21 puntos para un puesto 16, bajo un estilismo desacertado y un arreglo orquestal desafortunado.

“Lo más diferente que ha llevado nuestro país a Eurovisión es Rodolfo Chikilicuatre, así nos va. Hay que saber marcar la diferencia para bien”, declaró hace unos años Herzog, que en paralelo al paso de sus hijos por La Voz, sostuvo que “mucho tendría que cambiar el festival para que me pareciera bien que mis hijos pasaran por ahí”. Él tampoco. “Tendría que desparecer el televoto, por ejemplo. De todas formas, no creo que yo sea un perfil válido a día de hoy para Eurovisión”. Tampoco entonces. 


España: Mikel Herzog – Qué voy a hacer sin ti

Peor incluso le fue a la suiza Gunvor y su Lass Ihn, cero patatero que quizá se pueda justificar por la ausencia mayoritaria de jurados, o por el escándalo mediático producido por el rumor de que había ejercido de prostituta para saciar su adicción al lujo. Pasaron sin pena ni gloria la eslovaca Katarína, última abanderada de su país hasta 2009, o los polacos Sixteen.

Quien sí se coló en el top 10, séptimo, fue el pintoresco alemán Guildo Horn, bajo la dirección de orquesta del mítico Stefan Raab. Salido de una final nacional que batió récord de audiencia y un televoto con 689.402 llamadas, el 62% de los apoyos fueron para su Guildo hat euch lieb. La actuación da buena idea de su estilo general: la excentricidad, especialmente en el vestuario y en la adaptación de letras de éxitos internacionales a un contenido satírico y humorístico.


Alemania: Guildo Horn – Guildo hat euch lieb

El bronce, a siete puntos del oro, fue para otra diva eurovisiva, la maltesa Chiara, en esta su primera vez con The one that I love, una sencilla balada muy romántica en cuyo texto una mujer le habla a su amado de todo lo que siente por él. Sunny Aquilina (letra) y Jason Cassar (música) fueron los responsables de la canción que tuvo versión en maltés (Lilek inhobb, Te amo). No fue la única, la cantante alemana Melanie Torres la pasó al alemán titulada Die Eine für mich. Vestida de gris hasta los tobillos, su actuación fue sosegada e intimista, con un guiño final a la cámara que quedó para la historia y, para añadir más ternura, una ligera reverencia.

Cuando llegó el turno del último jurado, el de la debutante ARY Macedonia, Israel y Malta lideraban la tabla con 166 puntos, mientras que el tercer puesto era para el Reino Unido con 157. En realidad, ese marcador estaba equivocado, ya que contenía el error de la votación de España. Malta debía figurar con 165, Israel con 164 y el Reino Unido con 156. Los macedonios dieron sus 7 puntos a los irlandeses, sin rastro hasta ese momento de las tres favoritas, llegaron los 8 para los israelís, los 10 para los británicos y, sorpresa, los 12 puntos para los croatas. Chiara lloró amargamente en su habitación del hotel según confesó tiempo después.

Angel, escrita y compuesta por ella misma, fue su segunda intentona con la que mejoró su marca personal hasta el segundo puesto en Kiev 2005. A la tercera no fue la vencida, y es que What if we no tuvo tanta suerte, quedándose en el 22 de Moscú 2009. Eso sí, la oronda maltesa de piercing en la lengua es la tercera cantante que más puntos ha sumado en el festival hasta el sistema actual de desdoblar el jurado y el televoto, ya que con 388 puntos solo la superaban Dima Bilan (520) y Carola (442).


Malta: Chiara – The one that I love

En el otro extremo de la balanza, los cuatro puntos del húngaro Charlie con su Mañana no habrá tristeza, salvo esa noche, antepenúltimo, o el esloveno Vili Resnik pese a imponerse en el EMA tras varios intentos. Con cuatro triunfos y un segundo puesto en el último quinquenio, no es de extrañar que la RTÉ irlandesa recibiera 400 propuestas para su Eurosong, pero solo ocho fueron elegidas para la final. Is always over now, una balada cliché creada por Gerry Morgan, miembro del grupo Deirdre & The Defenders durante los años 60, que podía beneficiarse del color de voz de Dawn Martin, se llevó el gato al agua. Vestida con traje de pantalón y chaqueta larga en color gris, estuvo arropada por tres músicos, entre los que se encontraba el hijo del compositor, David Morgan, y por un coro de dos voces mixtas, la masculina, correspondiente al ganador Paul Harrington. Irlanda fue uno de los cuatro países que empleó el jurado, como Hungría, Rumanía y Turquía, y fue ignorada por el televoto mediterráneo, quedándose en un aceptable noveno lugar pero lejos de las victorias precedentes. 
Portugal pasó en dos años de la obtención de su ya segundo mejor puesto de la historia en 1996 con O meu coração não tem cor de Lucia Moniz, al batacazo en 1997, con el segundo cero de su trayectoria eurovisiva, para Célia Lawson y Antes de adeus. Esa edición el clásico Festival da Cançao se compuso de ocho canciones sometidas al criterio no del televoto ni de los jurados regionales, como en anteriores ocasiones, sino al de un jurado de cinco expertos que incluía a los eurovisivos Paulo de Carvalho (1974 y 1977) y Sara Tavares (1994). Entre los aspirantes, casi todos noveles, se hallaba un veterano cantante y compositor que había representado a su país en el festival alcanzando una de sus mejores marcas históricas, la octava. Se trataba del inefable José Cid, pero no iba en solitario, sino como integrante de un sexteto creado para la ocasión, Alma Lusa, que logró un rotundo triunfo. Se eu te pudesse abraçar repetía el alegre ritmo de música folk con instrumentos tradicionales lusos, con un canto a la madre patria y a sus gentes dispersas por el mundo, pero no contagiaron a los europeos quedándose en un discreto 13.

Portugal: Alma Lusa – Se eu te pudesse abraçar

La rumana Malina Olinescu no tuvo suerte en el festival ni en su fatídico futuro. El 11 de diciembre de 2011 falleció al caer del balcón de su domicilio, apuntando todo a un posible suicidio, tesis apoyada por su amigo Calin Geambau que confirmo sus intenciones hacia este fatal desenlace debido a la profunda depresión provocada por una ruptura amorosa. Su padre, no obstante, defendió posteriormente que se había tratado de un accidente acaecido cuando intentaba reparar una ventana.

El Reino Unido volvió a rozar el triunfo con 166 puntos gracias a Imaani y su Where are you. La candidatura nace en el seno del equipo formado por Scott English, Simon Stirling y Phil Manikiza, todos ellos en su única experiencia eurovisiva, lo mismo que el director de orquesta, James McMillan. Eurodance con toques de soul que en directo fue interpretado por el mismo coro de la final nacional, dos chicos y dos chicas vestidos completamente de negro que, de una forma u otra, formaron siempre parte de la actuación.


Reino Unido: Imaani – Where are you?

Chipre se perdió en mitad de la tabla con Genesis, una balada que invoca el comienzo de la vida y alude a la división de la isla en dos entidades tras la invasión turca de la zona norte en 1974. El texto es de Zenon Zindilis, y la música, con aires de himno, la puso el propio intérprete que también grabó versión en inglés con adaptación de Stavros Sideras (1983). Con chaqueta negra de cuero, pantalones negros y camisa azul, Michalis Hatzigiannis, hoy convertido en una de las mayores estrellas de la música grecochipriota, mereció mejor resultado a su sentida interpretación.


Chipre: Michael Hajiyanni – Genesis
 
Países Bajos, cuarta con 150 puntos, enamoró. Edsilia presentó Hemel en aarde, balada up tempo con aires soul y r&b, y apareció con un vestido sin mangas en tono beige amarillento y con el cabello cortado a lo garçon. La acompañaron cuatro coristas, también vestidos de negro, y entre todos hicieron una muy efectiva coreografía. Uno de ellos, Roger Happel, volvería en Riga 2003 con Esther Hart. La orquesta estuvo dirigida por el maestro Dick Bakker, el compositor de la última canción holandesa ganadora, Ding-a-dong (1975), así como de Jij en ik (1982). Todo ello cantando en neerlandés, idioma que tardaría doce años en volver a sonar en el festival a ritmo de Sha-la-lie. Edisilia también volvería a Eurovisión para empañar su éxito, concretamente en Helsinki 2007, y es que On top of the world ni siquiera superó la semifinal.

Países Bajos: Edsilia Rombley – Hemel en aarde

Suecia decepcionó cerrando el top 10 con Jill Johnson y Kärleken är, obra de tres compositores que han alcanzado gran renombre en el Melodifestivalen, Ingela Pling Forsman escribió la letra yBobby Ljunggren y Håkan Almqvist compusieron la música. La cantante cambió su atuendo blanco y celeste de la final nacional por un traje negro de pantalón y capa de gasa con cola que no favoreció su imagen. Al frente de la orquesta se puso Anders Berglund, artífice del triunfo de Fångad av en stormvind de Carola en Roma 1991. Jill acabó con su actuación con un guiño, ya en el saludo de despedida, coincidiendo con otros compañeros como la ya citada Chiara o Koit Toome todavía por llegar. El país nórdico aguantó la respiración con un cero durante las seis primeras votaciones, pero finalmente salvó los muebles. 

Suecia: Jill Johnson – Karleken ar

Sexta fue Bélgica con el Dis oui de Mélanie Cohl, de tan solo 16 años, y ganadora en esa época del concurso Pour la gloire. Con un discreto traje de chaqueta y pantalón en color beige, y una sencilla melena corta con raya en el medio, se comió el escenario con su dulzura, y únicamente tres países (Croacia, Rumanía y Finlandia) no le dieron ningún punto. 

Finlandia con el grupo Edea con Aava actuó en el escenario con cola de ballena de la BBC, y en él Marika, la voz solista, parecía recién bajada del Olimpo con ese aspecto de diosa mitológica otras veces repetido en la competición. Sin embargo, un problema de garganta le impidió afrontar los agudos del final desluciendo su participación. Con la canción noruega en boca de Lars A. Fredriksen ocurrió un hecho poco común, y es que habiendo sido interpretada en inglés en el MGP, debió pasarse al noruego en Eurovisión, pues la regla de la UER sobre la libertad idiomática entraría en vigor un año después. Así, All I ever wanted was you se transformó en Alltid sommer. Una propuesta festivalera con la orquesta dirigida por Geir Langslet que tenía en su haber el triunfo de 1995 con Nocturne y el farolillo rojo del 97 con San Francisco. El octavo puesto dejó buen sabor de boca.

Bélgica: Mélanie Cohl – Dis oui

Al estonio Koit Toome, a quien vimos recientemente en Kiev 2017, lo conocimos 19 años antes en Birmingham 1998, sentado junto a su piano, con la emotiva balada Mere lapsed. Duodécimo. Antes y ahora probablemente mereciera más.
El turco Tüzmen, por su parte, se llevó lo que hoy conocemos como un “zas”, y es que llegó a manifestar que obtendría una mejor posición y, por supuesto, muchos más votos que su predecesora Sebnem Paker, tercera con la mítica Dinle. Finalmente volvió con el rabo entre las piernas en el 14. El macedonio Vlado Janevski cerró la gala sin suerte, pero volvería dos años después como autor del 100% te ljubam de las XXL, uno de nuestros despropósitos eurovisivos favoritos.


Estonia: Koit Toome – Mere lapsed
 
España fue protagonista involuntaria, pero no por su actuación, sino por las votaciones y por dos razones. Primero, la portavoz de RTVE, Belén Fernández de Henestrosa, quiso saludar a la presentadora diciendo: “Realmente es una noche estupenda”, pero su inglés le falló, dando sin querer un parte meteorológico: “Realmente hace una noche estupenda”. Ante las carcajadas de todo el público, la presentadora contestó: “No sé en España, pero aquí en Birminghan hace muchas noches que no salgo”. Belén no perdió la compostura y, con humor, remató “Yo tampoco”.

A continuación, leyó los votos tal y como se los pasó el notario. Se le otorgó 1 punto a Turquía que, en realidad, no se le había concedido, con lo cual, ordenadamente se fueron concediendo al resto de países votos equivocados de uno en uno o de dos en dos en las máximas marcas. El país favorito del televoto español, Alemania, como consecuencia no recibió ningún punto. Al país ganador, Israel, se le concedieron los 12 puntos en vez de 10 haciendo aún más ajustada su victoria.

Después de acabar las votaciones en directo, Israel ganó el festival con 174 puntos, mientras que Alemania se quedó con un total de 74. Horas después TVE comunicó a la UER el verdadero resultado del televoto, pero como casi siempre dando la nota, no hubo nota de prensa explicando el error, aunque por fortuna no repercutió en el resultado final. Israel pasó de 174 a 172, el Reino Unido de 167 a 166 y Malta de 166 a 165. Turquía se quedó sin puntos españoles porque el 1 que le había sido dado por la portavoz se fue para Croacia. Curiosamente, el televoto croata salvó a España del rosco un año después con el 1 point de Lydia.

La leyenda urbana dice que los aproximadamente 3.000 votos a la candidatura alemana fueron computados como 300, por lo que se apeaba de las diez puntuables, siendo la más votada. También que ésta fue la excusa con que se ocultó la verdadera razón: alguien se opuso a que “el ídolo de los jóvenes progres alemanes”, como fue presentado Guildo por José Luis Uribarri, se llevara ni un solo punto español.


Votación: España

Eurovisión 1998, el primer año sin Italia en su largo retiro, tuvo como novedad el repaso final de las actuaciones para que los espectadores supieran los teléfonos a los que debían llamar para participar. Consumado el triunfo de Dana International, se hizo esperar, como buena diva, porque se estaba cambiando el modelito, mientras la presentadora Ulrika la llamaba a gritos.


Ganadora: Dana International – Diva

El 13 de enero de 1998 explotó socialmente un debate aún sin resolver al encontrar muerto a Ramón Sampedro, el gallego que solicitó la eutanasia judicialmente y sobre quien se realizó a posteriori una premiada película, al tiempo que Sanidad retiraba de la Seguridad Social 869 medicamentos, algunos de uso muy común, para ahorrar 33.500 millones de las antiguas pesetas, preludio de los recortes que llegaron una década después.

Mientras Clinton rendía cuentas ante los tribunales acusado de acoso sexual a su becaria Lewinsky, el Papa Juan Pablo II pisaba Cuba demandándola apertura. ETA mataba el 31 de enero al concejal del PP de Sevilla Alberto Jiménez- Becerril y a su esposa, Ascensión García Ortiz, con dos disparos a bocajarro, un mes antes de que el ex director de la Guardia Civil, Luis Roldán, fuera condenado a 28 años de cárcel por malversación de fondos públicos, cohecho, fraude fiscal y estafa. Ese mismo día, Mario Conde ingresó en la prisión de Alcalá-Meco condenado a cuatro años y medio por el caso Argentia Trust.


Documental Ramón Sampedro

El año en que perdíamos a Frank Sinatra o a Gloria Fuertes, salía al mercado Windows 98 y Shakespeare in Love ganaba siete Oscar. José Saramago obtenía el Nobel de Literatura, mientras que John Hume y David Trimble compartían el Nobel de la Paz por el proceso de paz en Irlanda. 

En las 625 líneas, Matías Prats dejaba TVE para fichar por Antena 3, a la vez que se estrenaban programas como El Juego del Euromillón con Paula Vázquez, Sabor a ti con Ana Rosa o Las tardes de Alicia Senovilla, aunque nosotros estábamos enganchados las noches no eurovisivas de los sábados al Furor de Alonso Caparrós. ¡Popurrí, popurrí!


Cabecera Furor
 

Backstreet Boys se confirmaban como las grandes estrellas del pop del momento con I want it that way del multiplatino Millenium, y Geri Halliwell nos traumatizó abandonando Spice Girls, quienes la despidieron con la sentida Goodbye, su tercer número 1 navideño consecutivo en el Reino Unido.

Vonda Shepard puso banda sonora original a las aventuras y desventuras de Ally McBeal con Searchin my soul, y Lou Bega también puso bso pero a nuestro verano a ritmo del Mambo number five. La sueca Emilia fue un One hit wonder, pero vaya exitazo el de su Big big world, muchos años antes de probar suerte en el Melodifestivalen.


Backstreet Boys – I want it that way


Spice Girls – Goodbye

El GRAPO reaparecía en escena ese marzo colocando tres bombas en sendas delegaciones de Hacienda en Madrid, y el mundo perdía el 21 de abril a Octavio Paz, de 84 años, Premio Nobel de Literatura en 1990. El 16 de octubre, el ex dictador de Chile, Augusto Pinochet, era detenido en su habitación de The Clinic de Londres, donde estaba ingresado. El PSOE, en uno de sus embrollos, veía como Josep Borrell ganaba las primarias para erigirse en frustrado candidato a la Presidencia del Gobierno. En otra imagen para ser borrada de la memoria socialista, el 11 de septiembre, la cúpula del PSOE con Felipe González a la cabeza despidió como héroes a Vera y Barrionuevo, los secuestradores de Segundo Marey.

El 3 de mayo, Antonio Herrero, director del espacio La Mañana de la Cope, fallecía a los 43 años de edad cuando practicaba submarinismo. Entre tanto, el 24 de mayo, tanto el pueblo del Ulster como la República de Irlanda ratificaron por amplia mayoría el acuerdo de paz. Ecológicamente, un desastre se cernía sobre el Parque Nacional de Doñana provocado por la rotura de la presa de una mina. El 17 de diciembre, Estados Unidos y Gran Bretaña comenzaron su ataque sobre Irak, y días antes, el 8, Aitor Zabaleta, seguidor de la Real Sociedad, era asesinado en las inmediaciones del Vicente Calderon tras sufrir el ataque de una puñalada por uno de los ultras del Atletico de Madrid poco antes de un partido de Copa entre ambos equipos. Pedro Duque, el primer español astronauta, abandonaba la Tierra en el Discovery el 29 de ese mes. 


Pedro Duque en el Discovery

Francia ganaba a Brasil (3-0) en el Mundial de fútbol, deporte en que el Athletic Club se hacía centenario, el Barça se coronaba en la Liga y Zidane ya era Balón de Oro. Sobre ruedas iba Mika Häkkinen en la Fórmula 1, y Carlos Moyá y Arantxa Sánchez triunfaban en Roland Garros.

Televisivamente no nos perdíamos ni un capítulo de Compañeros del trabajo, de la vida y del amor como Quimi, Valle y cía en el Colegio Azcona, ni de Hermanas, Manos a la Obra o, por supuesto, Periodistas, la serie que mostraba la ensoñación del periodismo como en su día Lou Grant o Mary Tyler Moore. En suelo yanqui veía la luz otro serial juvenil luego de culto como Dawson crece.


Cabecera Compañeros

Britney Spears llegó y conquistó el mundo con su …Baby one more time, al igual que Christina Aguilera con su Genio atrapado, e If you have my love significó el paso del cine a la música de Jennifer López que, a la larga, le dio muchas más alegrías.

Entre los clásicos, Whitney Houston tuvo uno de sus últimos grandes éxitos con When you believe, mientras que Cher lograba uno de los mayores de su carrera con Strong enough. Las nuevas generaciones conocían a los setenteros Blondie y su Maria.


Britney Spears – …Baby one more time


Christina Aguilera – Genie in a bottle

La música española dio dos grandes éxitos en 1998, dentro de nuestras fronteras, La Oreja de Van Gogh tuvieron su primer hit con Cuéntame al oído e, internacionalmente, Enrique Iglesias vivía el sueño americano con Bailamos. No fueron los únicos. Los 19 días y 500 noches de Joaquín Sabina, La Lola de Café Quijano, el Depende de Jarabe de Palo, La última carta de Los Cucas o Atrapado en tu red de Tam Tam Go! no dejaban de sonar en las radios. 


La Oreja de Van Gogh – Cuéntame al oído

Al otro lado del charco Shakira comenzaba su ascenso al firmamento con Ciega, Sordomuda, estrellas como Luis Miguel continuaban enamorando con O tú, o ninguna, pero comenzaban a ceder el testigo a nuevos latin lover como Ricky Martin que Vivía la vida loca o Chayanne que bailaba con Salomé. Mientras tanto, So Pa Contrariar y Gloria Estefan le cantaban al Santo, santo. 


Ricky Martin – Livin' la vida loca

En estos días de reivindicaciones y celebraciones mundiales no podiamos olvidarnos de las precursoras, y entre todas ellas, la que hace 19 años nos llenó para siempre de Orgullo (y satisfacción). ¡Viva la diva!


Eurovision Greatest Hits: Dana International – Diva

Conversación

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03/07/2017

La victoria de Dana International fué muy bien para despertarnos, después de tantas baladas irlandesas.

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02/07/2017

Me podría decir alguien el nombre de los coristas de Jill Johnson?

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01/07/2017

Año eurovisivo muy flojo y una canción ganadora de las peores.

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01/07/2017

Nostalgia de cuando cada país cantaba en su lengua. Por lo demás, merecido triunfo israelí, a destacar Alemania y Chipre, según mi opinión, y respecto a nuestra representación... Vergüenza ajena otra vez más... Patético cantante, patética canción, sin más. Excelente repaso de la edición, una vez más, enhorabuena. Llena de detalles superinteresantes.