Así es «Sounds Like Teen Spirit», el documental “perdido” sobre Eurovisión Junior

Un año después de la salida de España de Eurovisión Junior en 2006, se vio que el mundo no había perdido el interés en el certamen. Formatos como La Voz Kids, MasterChef Junior o demás «versiones infantiles» de los populares reality shows se estaban asentando en la parrilla televisiva como programas imprescindibles para ver en familia. Y, en mitad de aquella cresta, llegó el director británico Jamie Jay Johnson, decidido a documentar el impacto de estos concursos en la vida de los más pequeños.
Así pues, cámara en mano, decidió contar en 100 minutos todo lo que sucedería en la quinta edición de Eurovisión Junior, siguiendo a varias delegaciones —desde la proclamación de sus representantes hasta el escenario de Róterdam— a lo largo del documental. Las delegaciones documentadas por Johnson fueron Bélgica, Bulgaria, Chipre y Croacia.
La película está contada a través de los ojos de los niños, y estos comparten cómo es vivir el divertido recorrido que supone representar a un país a tan corta edad. Aunque también hay espacio para el debate sobre tabúes que persiguen a los concursos donde los niños son el centro de atención, como es el caso de la sobreexposición, los comentarios, las burlas y las críticas. Tal y como se ve en el tráiler promocional, el chipriota Yiorgos Ioannides narra que le gusta cantar para evadirse del mundo; ya que hay mucha gente que le llama «gay» por el simple hecho de que no le guste el fútbol.
Niños en un mundo de adultos
Al ser un documental, la película no puede obviar la realidad social que asolaba a varios países europeos, como es el caso de Georgia, un país que tan solo un año después del estreno entró en un conflicto armado con Rusia. Ver a la familia de Mariam Romelashvili hacinada en una casa destartalada de hormigón, viendo a su joven «superestrella» en un televisor cuadrado de época con una paupérrima señal, contrasta profundamente con la vida de la búlgara Marina. Esta última, integrante del grupo Bon-Bon, disfruta de una posición sobradamente holgada en su país natal. Para Mariam, que literalmente vive en una zona de conflicto donde los cascos azules son un vecino más, representar a su país tiene un trasfondo mucho mayor que el de, probablemente, cualquiera de los otros participantes.
Aun así, todavía queda espacio para la inocencia, la cual sigue siendo para muchos la verdadera esencia de este festival. Esto se refleja claramente en el tratamiento que reciben los niños una vez instalados en el Ahoy Arena. Al representante chipriota, por ejemplo, le bromean diciéndole que da igual cómo lo haga sobre el escenario; ya que recibirá una alta puntuación de Grecia. Un comentario que deja al niño completamente a cuadros al no entender la geopolítica de las votaciones. O, por ejemplo, la relación tan cercana que entabla la hermana del propio chipriota con Jorge Leiria, el representante portugués: lo que para los adultos podría parecer un primer romance infantil, para ellos no es más que una amistad pura e inocente.
Definitivamente, Sounds Like Teen Spirit no es solo un documental sobre Eurovisión, sino una película que sabe capturar la brecha de desigualdad social en un mismo continente buscando su nexo de conexión: el lenguaje universal de la música. Al final, deja el buen sabor de boca de comprender la verdadera misión del festival: entenderse entre pueblos, conocerse culturalmente y, sobre todo, pasárselo bien.
¿Dónde se pueder ver?
Si bien es cierto que este «popumental» tuvo un aclamado paso por diversos festivales de cine —como el Festival Internacional de Cine de Toronto, el British Independent Film Award o el Festival de Cine Británico e Irlandés—, ahora es casi imposible disfrutar de él en España.
Según el portal de cine JustWatch, existe la posibilidad de acceder a la cinta a través de una VPN con conexión a EE. UU. y mediante la plataforma de streaming de pago Philo.
De momento, al ser inaccesible en España, no queda más que escuchar la opinión del jurado en el Festival Internacional de Cine de Seattle 2009, que otorgó al metraje el Premio Especial del Jurado «por su excelencia al capturar la experiencia universal de los jóvenes adultos que descubren su lugar en el mundo».
Conversación