Eurovisión cambiará su gobierno interno: un nuevo Comité del ESC sustituirá al actual Grupo de Referencia

La Unión Europea de Radiodifusión (UER) ha puesto en marcha una de las reformas más profundas de la estructura del Festival de Eurovisión en décadas. «La UER ha iniciado el proceso para cambiar la gobernanza del concurso. Cuando este proceso haya concluido, tendremos más que compartir», ha señalado Dave Goodman, responsable de comunicación del festival.
La confirmación llega después de que el portal ESC Hayden adelantara en exclusiva que un nuevo Comité del ESC sustituirá al actual Grupo de Referencia. Este comité rendirá cuentas directamente ante el Consejo Ejecutivo de la UER.
¿Qué es el Grupo de Referencia y por qué importa su desaparición?
Hasta ahora, el Grupo de Referencia es el comité ejecutivo del concurso en nombre de todos los miembros, encargado de controlar y guiar el festival. Lo creó en 1998 el Comité de Televisión de la UER. Entre sus funciones está aprobar los cambios de formato y de normas, asegurar la financiación, modernizar la marca y supervisar la preparación anual de la televisión anfitriona. Lo componen un presidente, tres miembros elegidos por los jefes de delegación, dos productores ejecutivos de ediciones anteriores y el de la televisión anfitriona, además del supervisor ejecutivo del festival.
Se da la situación que Ana María Bordas, directora de Producción de Contenidos de RTVE, fue elegida para presidir el Grupo de Referencia a partir de junio de 2025, en sustitución de Bakel Walden (SRG SSR).
Jean Philip De Tender, director general adjunto de la UER, se refirió a estos cambios en una entrevista con el podcast neerlandés Ding-a-Dong, de Nederlandse podcast over het Eurovisie Songfestival (songfestivalpodcast.nl). Cuando el entrevistador recordó que España y Países Bajos siguieron en el Grupo de Referencia pese a no participar en Viena, De Tender alegó que «fue muy positivo que precisamente aquellos países que no participaron también tuvieran voz en la mesa a la hora de decidir qué cambios debían llevarse a cabo».
El directivo reconoció que el debate interno ha sido «bastante complejo» ya que había miembros con «posiciones muy firmes» en un sentido, y en sentido contrario, y algunos para los que la cuestión apenas tenía relevancia. «Aprender a gestionar todas esas opiniones diferentes, escuchar a todo el mundo y estudiar cómo podemos alcanzar un consenso en beneficio del Festival de Eurovisión ha sido la columna vertebral de las conversaciones», explicó. De Tender enmarcó la reforma como la continuación de los cambios introducidos tras Malmö 2024, en Basilea y en Viena, y avanzó que en Burgas «se avecinan una serie de cambios importantes».
Más poder para las televisiones
Los detalles más concretos de la reforma los ha dado la VRT. En respuestas por escrito, su portavoz, Yasmine Van der Borght, ha explicado que el nuevo comité busca que las decisiones sobre la organización y el futuro del concurso las impulsen con más fuerza los miembros de la UER, y no solo la dirección del festival. Así, las televisiones públicas tendrían una influencia más directa sobre el rumbo del certamen.
La reforma de la gobernanza forma parte de un paquete más amplio que, según la VRT, incluye:
- Valores como condición para participar. La historia, la misión y los valores del festival (universalidad, diversidad, igualdad, independencia e inclusión) pasan a figurar explícitamente en las normas. Las televisiones participantes deberán suscribirlos expresamente o no podrán competir.
- Votación y jurados más estrictos. Se endurecen las normas de votación y jurados, que siguen en revisión, y se prohíben expresamente las campañas promocionales desproporcionadas que den una ventaja injusta o influyan indebidamente en el voto, con posibles sanciones.
- Sede condicionada a la seguridad. El derecho a organizar el festival podrá restringirse o retirarse cuando existan riesgos geopolíticos o de seguridad.
- United by Music como misión. Habrá una campaña para reivindicar que el lema no es solo un eslogan.
La VRT matiza, eso sí, que una televisión no puede ser excluida de antemano salvo que deje de ser miembro de la UER.
Voto online y el fin del anfitrión automático
En la entrevista con Ding-a-Dong, De Tender adelantó otros cambios en estudio para Burgas. La UER analiza pasar a un sistema de votación totalmente online, «porque de esa manera podría participar más gente en las votaciones». También estudia permitir que el público vote a más de un artista.
La UER quiere además limitar lo que De Tender denomina el «voto motivado», es decir, comportamientos de voto que no están directamente relacionados con la elección de una candidatura.
De Tender destacó también que el principio por el cual el ganador organiza automáticamente la siguiente edición «deja de aplicarse de facto». Si el país ganador vive un conflicto geopolítico o no puede garantizar la seguridad de participantes y público, la UER podrá llevar el festival a otro lugar. «En el pasado también podíamos impedirlo, pero a menudo era un proceso complejo porque había que convencer a la televisión del país correspondiente. Ahora la situación se invierte», explicó. Según aclaró, la UER no tomará esas decisiones sola, sino a partir de informes independientes sobre el nivel de riesgo.
La UER defiende a la KAN y rechaza la comparación con Rusia
La entrevista deja clara una cuestión clave: la UER no contempla la exclusión de la televisión pública israelí. De Tender recordó que la UER «es mucho más que el Festival de Eurovisión» y que también funciona como red de servicios informativos que defiende el periodismo independiente.
«La KAN, la televisión pública de Israel, está sometida a una enorme presión. Precisamente porque es independiente y porque el Gobierno israelí preferiría silenciarla. En ese sentido, debemos asegurarnos de que la KAN pueda seguir siendo una televisión independiente», afirmó.
El directivo rechazó también la comparación con la expulsión de Rusia en 2022. «La situación de Rusia era diferente porque las televisiones públicas que entonces eran miembros de la UER, en realidad, no operaban de manera independiente. Eran, en esencia, portavoces de sus gobiernos», argumentó.
Las reformas previstas dan sus primeros frutos: Países Bajos vuelve y Bélgica sigue
El impacto de estos cambios ya se ha notado. Países Bajos se convierte en el primero de los cinco países del boicot por la participación de Israel en 2026 en poner fin a su ausencia. AVROTROS había anunciado formalmente en agosto que no participaría, y la responsabilidad de la candidatura volvió a NPO, el paraguas del sistema público neerlandés. NPO coordinará la entrada como proyecto conjunto, con un equipo independiente que elegirá y acompañará al artista. La radiotelevisión asegura haber acordado con la UER que el propósito original del concurso vuelva a ocupar el centro.
Respecto a Bélgica, la VRT comunicó el 23 de septiembre a la UER que enviará participante a Bulgaria. La televisión flamenca no se había sumado al boicot; en Viena 2026 fue la francófona RTBF quien llevó la candidatura belga, por el habitual sistema de alternancia. «La VRT nunca se marchó», subrayó De Tender. Su consejero delegado, Frederik Delaplace, afirma que han recibido un compromiso claro de la dirección de la UER de que los cambios se notarán.
La decisión no ha estado exenta de polémica. El sindicato ACOD VRT y varios partidos políticos se han opuesto, mientras que la ministra flamenca de Medios, Cieltje Van Achter, la ha respaldado.
A los aficionados que viven el regreso con sentimientos encontrados, De Tender les dirigió un mensaje: «El Festival de Eurovisión debería ser precisamente un espacio seguro en el que, incluso cuando existe presión geopolítica, cuando hay polarización, el lema United by Music quiera ser literalmente eso».
¿Y España?
La reforma llega en plena cuenta atrás para RTVE. Su presidente, José Pablo López, anunció el 22 de septiembre en la Comisión Mixta de Control Parlamentario que propondrá al Consejo de Administración mantener la suspensión de la participación española en 2027. El motivo es que, según López no se ha cumplido la condición principal para el regreso, que era la expulsión de KAN. Justo la medida que De Tender ha descartado en su entrevista. La decisión definitiva del Consejo está pendiente de tomar.
López reconoce avances y ha defendido que RTVE ha trabajado junto a otros operadores públicos para cambiar las reglas de gobernanza, limitar los usos políticos del certamen y reforzar su neutralidad. Sin embargo, considera que la UER mantiene «una evidente asignatura pendiente en el terreno ético» y que le resulta «profundamente doloroso» que la KAN siga siendo elegible para competir.
La respuesta de la UER no se hizo esperar. Martin Green aseguró que respetan el proceso de RTVE y esperarán a la decisión final de su Consejo, y añadió: «Nos decepcionaría que España no nos acompañara en Bulgaria». El comunicado enumera los cambios introducidos, como más garantías contra influencias externas, límites de voto más estrictos o la vuelta de los jurados profesionales a las semifinales. Sin embargo, no menciona a Israel ni a la KAN.
Por ahora, Irlanda es el único país confirmado que seguirá fuera en 2027, mientras que Islandia, Eslovenia y España aún no han fijado su postura.
Un proceso aún abierto
La UER no ha detallado todavía la composición del nuevo Comité del ESC ni su calendario de implantación. Tampoco ha aclarado qué papel tendrá RTVE en la nueva estructura, sobre todo si confirma su ausencia en Burgas. Como resumió Goodman, habrá más información cuando el proceso concluya.
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